La ecológica y caradura Sara Aagesen insiste, una y otra vez, en la emergencia climática, pese a que llegan cada vez más muestras de que no hay dicha emergencia, y encima, ahora lo hace a costa del contribuyente. En esto pone todos sus esfuerzos, en lugar de abordar otras cuestiones más relevantes de su Ministerio, como la energía y el reto demográfico, por ejemplo a través de la necesaria prórroga de las centrales nucleares (tema que, por ahora, ha delegado en el Consejo de Seguridad Nuclear... y sólo para el caso de la central de Almaraz, pero ante su silencio y la falta de respuesta a sus cartas, la plataforma que defiende a la central extremeña también ha intentado que le escuche la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, recordándole que están en juego más de 4.000 empleos).

La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha presentado la primera campaña institucional del Gobierno para concienciar sobre el cambio climático... a costa del bolsillo de los contribuyentes, claro está. Y cómo no, se ha puesto en plan catastrofista y ha metido miedo a los ciudadanos al subrayar que “somos la única especie capaz de hacer frente a la emergencia climática y sabemos cómo hacerlo”.

Aagesen debería tener en cuenta que el agujero de la capa de ozono de la Antártida se ha cerrado en tiempo récord y que el investigador Vijay Jayaraj apuntó que 2025 podría ser recordado como el año en que el relato de la transición energética se resquebrajó. No hay que olvidar que ahora estamos en una nueva etapa, donde prima la economía sobre la ecología,... y muchos fondos de inversión que antes presumían de querer ser muy verdes ahora están dando pasos atrás (BlackRock, JP Morgan, Goldman Sachs, Apollo y Brookfield, entre otros.). Asimismo, la última Cumbre del Clima -la COP30 celebrada en Brasil- fue un fracaso, donde Aagesen obvió las previsiones de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) sobre el petróleo (el cual seguirá imperando, al menos, hasta 2050) e insistió en dejar de usar los combustibles fósiles. Además, está a punto de cumplirse un año desde que Donald Trump volvió a retirar a EEUU del Acuerdo de París y el mundo sigue igual.

Sin embargo, Aagesen prefiere ponerse en plan catastrofista... y caradura, e insistir en que “el cambio climático se está acelerando... y la acción es urgente”. Así lo lleva haciendo, especialmente, desde los incendio de este verano y ya ha acompañado a Pedro Sánchez en varios actos sobre el Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática que quieren sacar adelante, pero aún no han logrado apoyo político, para ello y además dicho Pacto ya fue anunciado por Sánchez hace más de tres años -cuando se dieron los incendios en la Sierra de la Culebra- pero sigue sin ser realidad. La vicepresidenta tercera debería dedicar algo de tiempo a leer la Declaración Mundial sobre el Clima que hizo Climate Intelligence (Clintel), una fundación independiente creada por dos neerlandeses -el geofísico Guus Berkhout y el periodista científico Marcel Crok- en 2019, que está formada por personas que abandonaron el IPCC (el grupo intergubernamental de expertos sobre el cambio climático de la ONU que se creó en 1988) y que apuestan por centrarse en los aspectos científicos. Y también debería ver el documental Climate: The Movie (Clima: la película), obra del cineasta británico Martin Durkin, y que no tiene desperdicio.

 Además, resulta que Aagesen se ha vuelto aún más verde que su antecesora y ahora vicepresidenta europea, Teresa Ribera. Por cierto, esta última, que impulsó el acuerdo de un calendario progresivo de cierres para los reactores españoles, ahora está ayudando a la construcción de nuevas nucleares en Europa y a la prórroga de otras existentes. Eso sí, a Ribera, que está al frente de la cartera de Transición Limpia, Justa y Competitiva, no le ha gustado nada que fuera el vicepresidente europeo y responsable de Prosperidad y Estrategia Industrial, el francés Stéphane Séjourné, fuera el encargado de presentar la prórroga del motor de combustión, la cual ha sido tildada como “un error histórico de Europa” por parte de Pedro Sánchez

 

En paralelo, desde Facua-Consumidores en Acción, su secretario general, Rubén Sánchez, ha señalado que 2025 fue el tercer año con la factura de la luz más alta... y ha cargado contra las energías que no tienen ninguna culpa. Sánchez ha pedido que se saque a la hidroeléctrica y a la nuclear de la subasta marginalista y que el Gobierno ponga un precio fijo a su energía porque “encarecen la factura”. Esto es falso, ambas proporcionan una energía barata,... y es el gas, la última energía que entra en la subasta marginalista, la que marca el precio final.