El ‘ecológico’ Pedro Sánchez ha considerado como “un error histórico de Europa” el hecho de que la Comisión Europea haya abierto la puerta a prorrogar el vehículo de combustión. Recuerden que se ha propuesto la retirada de su veto a partir de 2035, aunque limitando su producción, pero aún se debe negociar con el Consejo y el Parlamento Europeo, antes de una decisión definitiva.

Sánchez quiere ser cuanto más verde mejor, al menos, de palabra. Por ello, ha llegado a referir que “la competitividad se garantiza por la sostenibilidad”. Y justo cuando se vive un reflujo verde, pues ahora se prima la economía sobre la ecología, y se ha empezado a acabar el chollo, sobre todo, para los fondos de inversión (así se ha ido viendo ya en Apollo, BlackRock, JP Morgan, Goldman Sachs y Brookfield, entre otros).

El presidente del Gobierno se ha pronunciado así en la presentación de una nueva propuesta de Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática, el cual ya anunció el pasado verano en plena oleada de incendios (como ya lo hizo hace más de tres años... pero sin haber logrado aprobar) y que aún no ha sacado adelante en el Congreso: recuerden que el pasado septiembre lo rechazaron ERC, Junts, PNV y EH Bildu. También ha señalado que “la emergencia climática no espera” y que “está en juego el futuro de quienes vendrán después”, algo que no le preocupa en el tema de la deuda pública... que sigue al alza y pagarán varias generaciones venideras.

Sánchez se ha mostrado demasiado crítico con Bruselas al hilo del vehículo con motor de combustión, con una postura muy similar a la de Ecologistas en Acción, que ha criticado que se prime la industria a la reducción de emisiones y contaminación. Eso sí, a Sánchez no parece que le preocupan tanto sus caros y contaminantes vuelos en Falcon... cuando “la emergencia climática no espera” ni tampoco la creciente corrupción sanchista (tanto económica como relacionada con el acoso sexual).  

Todo ello sucede un día después no sólo de conocerse la propuesta de Bruselas, sino de que Sara Aagesen participara en el Consejo de Medio Ambiente de la Unión Europea. Allí, la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico insistió en vetar los vehículos de combustión a partir de 2035, como se decidió hace años y se revisa ahora, y también refirió “nuestra responsabilidad de cara a la reducción de emisiones”.

La propuesta de Bruselas sí ha gustado al sector del auomóvil, que está afrontando una crisis mundial. Desde la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), se ha considerado que así se podrá compaginar la necesidad de reducción de emisiones de COcon el mantenimiento de la competitividad y el empleo en Europa, al tiempo que reafirma la ambición climática del sector y del continente. Asimismo, se ha recordado que había riesgo de acabar penalizando el empleo y la competitividad en Europa, como ya advirtió el informe Draghi, apuntando a la necesidad de que se diseñara un nuevo escenario para el sector donde la política medioambiental se viera acompañada de objetivos industriales y de competitividad. La asociación ha añadido que tantoo para la UE como para Anfac la dirección es clara y la electrificación seguirá siendo la tecnología dominante. Pero al mismo tiempo se otorga más relevancia a la neutralidad tecnológica y se proponen flexibilidades solicitadas por la industria y por numerosos países europeos. En declaraciones a RTVE, su director general, José López-Tafall, ha valorado positivamente la medida porque no va en contra de la ambición de convertir a España en un hub de la electromovilidad, sino que permitirá acompasar mejor la industria a la oferta del mercado. 

Una propuesta que tiene más en cuenta los combustibles renovables (los biocombustibles y los sintéticos), así como el acero bajo en carbono fabricado en Europa. La Plataforma para los Combustibles Renovables (compuesta por 31 miembros, entre ellos, la Asociación de la Industria del Combustible de España -AICE-) ha valorado el pragmatismo en la revisión de los objetivos climáticos de 2035, aunque advierte de las limitaciones en la flexibilidad. Esta plataforma señala que el planteamiento no contiene un enfoque de verdadera neutralidad tecnológica, en contra de las recomendaciones del ex presidente Mario Draghi y de la tendencia que se observa en la mayoría del Parlamento y el Consejo Europeo. Además, insta a las Administraciones a desarrollar la oportunidad que tiene España de liderar la producción europea de combustibles renovables, porque contamos con el sistema de refino más flexible y competitivo de la Unión Europea, con un gran potencial de desarrollo del biorrefino, y somos el tercer país con mayor disponibilidad de materias primas sostenibles para su producción.