El síndrome de Down continúa siendo un secreto para muchas personas. Quienes conocen a familiares o amigos que lo padecen no dudan en volcar sus cuestiones en Google. Ahora bien, los mejores candidatos a responderlas son las propias personas que sufren el síndrome de Down. Este es el tema central de la campaña Down Syndrome Answers, promovida por la asociación canadiense del síndrome de Down y la agencia FCB Canadá. Los 40 spots que conforman la campaña son protagonizados por personas afectadas por el trastorno genético. Todos ellos tratan temas que varían desde el desarrollo cognitivo de las personas con síndrome de Down hasta sus capacidades físicas. ¿Una persona con síndrome de Down puede aprender a leer? ¿Puede montar en bicicleta? ¿Cuánto tiempo vive? Son algunas de las preguntas que responde la campaña. Desde una perspectiva llena de humanidad y realista, Down Syndrome Answers conciencia a todas las personas de una realidad que suele ser estereotipada en los diversos medios de comunicación. Al mismo tiempo reemplaza a Google como medio para las respuestas. "Los doctores hacen lo que pueden, y existen multitud de portales que ofrecen la perspectiva médica, pero normalmente utilizan términos muy clínicos que no capturan el lado emocional y humano de la historia del síndrome de Down. Quisimos cambiarlo con Down Syndrome Answers, explicaba a la prestigiosa publicación AdWeek Kirk Crowther, director ejecutivo de la Canadian Down Syndrome Society. Además de humanizar su condición, las creativas piezas publicitarias pretenden descalificar la importancia de absurdos portales de Internet. Sitios a los que se accede mediante buscadores y que carecen del componente emocional. Desde el año 1985, en el que entró en vigor la ley del aborto.  Los seres humanos que más han sufrido el cruel diagnóstico prenatal ha sido el de los niños con el síndrome de Down. En torno al 90% de las chiquillos que deberían haber nacido con este síndrome han sido eliminadas dentro del claustro materno. "Mi madre acudió al médico en su segundo mes de embarazo. El médico decretó la interrupción del embarazo, pero mi madre se negó al aborto. Siete meses más tarde nací yo. Hoy, en 1.824, en el Kärmerton de Viena, estreno mi novena sinfonía, mi canto personal a la alegría de vivir", afirmó Ludwig van Beethoven. Clemente Ferrer [email protected]