La empresa de comunicación Burson-Marsteller ha cesado de su cargo como vicepresidente senior a Juan Astorqui (en la imagen) tras conocerse su implicación en el escándalo de las tarjetas B de Caja Madrid. Astorqui ocupó el cargo de secretario de comunicación en la entidad durante la presidencia de Miguel Blesa.

"La salida de Juan Astorqui de Burson-Marsteller supone el cese de todas sus responsabilidades tanto como miembro del consejo de administración como en su relación profesional con los clientes de la firma".

Juan Astorqui es uno de las decenas de implicados en caso de las tarjetas B de Caja Madrid. En su caso, realizó un gasto de 293.000 euros a través de estas tarjetas entre 2003 y 2010 lo que supone una media de 36.000 euros gastados por año a pesar de que su sueldo en la entidad llegó a 1,37 millones de euros.

El escándalo surgido tras conocerse el uso de tarjetas B por parte de la cúpula directiva de Caja Madrid durante la presidencia de Miguel Blesa y Rodrigo Rato ha sacudido a la sociedad debido a sus astronómicas cifras. A través de estas tarjetas B se han dilapidado más de 15 millones de euros en gastos privados por parte de 86 consejeros y directivos de Caja Madrid.

Estas tarjetas son utilizadas por algunas empresas con el objetivo de que sus trabajadores no tengan que adelantar el dinero cuando se ven obligados a realizar los denominados como gastos de representación. Los empleados están obligados a justificar ante su empresa estos cargos aunque no disponen de ningún tipo de límite legal.

El uso fraudulento de estas tarjetas se conoció a finales del año 2013 cuando comenzaron a revelarse los correos de Blesa pero no ha sido hasta ahora cuando se ha descubierto el alcance real. Por otra parte, María José Blesa Portada, hija de Miguel Blesa, comenzó a trabajar para la agencia de publicidad Shackleton tan sólo seis meses después de que ésta ganase el concurso de adjudicación de publicidad de Caja Madrid desde 2007 hasta la llegada a la presidencia de Rodrigo Rato.

Pero no estanos hablando de la pérdida del puesto de trabajo donde se cometieron los presuntos abusos; estamos hablando de una empresa tercera, la consultora de comunciacion, Burson-Marsteller, que prescinde de uno de sus máximos ejecutivos porque considera que su presencia daña su imagen. Esta es la cuestión.

Clemente Ferrer
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