• El presidente de la Corporación y el director de los servicios informativos son más afines a la línea del PP, pero aún no han empezado a funcionar sus directrices.
  • La sentada del pasado viernes como protesta por los cambios en varias áreas de informativos es "una cuestión estrictamente política", según señala Juan Manuel Hidalgo a Hispanidad.
  • El secretario general del Sindicato Independiente afirma que el Consejo de Informativos y una parte de la redacción son "cercanos a Podemos, más que a PSOE e IU".
  • Campaña que recuerda a la que la izquierda hizo hace unos años con Alfredo Urdaci y que finalmente ganó.
  • Mientras, se abandona la reconversión, pues a Sánchez le han puesto al frente del Ente público para ganar las elecciones.
  • Y es que el PP ahora sí necesita a las televisiones, no como en 2011, ya que no habrá mayoría absoluta y la diferencia estaré en 300.000-500.000 votos.

Una vez más se puede constatar como en RTVE prosigue la campaña de la izquierda contra el presidente de la Corporación, José Antonio Sánchez, y contra el director de los servicios informativos, José Antonio Álvarez Gundín. En concreto, les acusan de manipulación informativa, pero curiosamente los dos directivos, que sí son más afines a la línea del PP, aún no han tenido tiempo para esto y poner a funcionar a pleno rendimiento sus directrices.  

La última muestra de esta campaña se pudo ver en la sentada de la redacción que se produjo el pasado viernes y que corrió como la pólvora por las redes sociales, bajo el hashtag #BlackFridayTVE, es decir, 'viernes negro en TVE'. Una curiosa forma de protesta contra los cambios producidos en varias áreas de los informativos, que en realidad refleja "una cuestión estrictamente política", según ha señalado Juan Manuel Hidalgo a Hispanidad. El secretario general del Sindicato Independiente (SI) de RTVE ha explicado que esto se debe a que el Consejo de Informativos y una parte de la redacción son "cercanos a Podemos, más que a PSOE e IU".

Recordemos los cambios de la discordia. En concreto, la jefa de Sociedad, Mavi Doñate, dimitió y se optó por cambiar a los jefes de Internacional, Diego Arizpeleta, y de Cultura, Manuel Román. Unos cambios que se producen "por la actual marcha de los informativos", ya que es necesario que la audiencia y la calidad aumenten. Pero hay que destacar que los tres profesionales mencionados "son trabajadores de plantilla, por lo tanto no les echan, sino que pasarán a ser redactores".

Sin embargo, estas razones se han obviado en la frenética campaña de la izquierda, que alude una y otra vez a la famosa manipulación informativa. Algo que no es la primera vez que hace, pues ya organizó una campaña similar hace unos años contra Alfredo Urdaci, en la que finalmente obtuvo la victoria.  

Paralelamente, como saben, RTVE ha destituido a algunos directivos externos como Ricardo Villa y Juan Carlos Pérez. El primero estuvo al frente de Medios Interactivos con un gran éxito y el segundo fue premiado también en varias ocasiones como director de Imagen, Publicidad, Promoción y Diseño de TVE. Dos cambios que son competencia de la dirección y, aunque a lo mejor no están muy justificados por sus buenos trabajos, los sindicatos respetan. Además todos quieren reducir organigrama y quitar directivos externos, "no hay ninguna persecución ideológica", ha subrayado Hidalgo.

El secretario general del SI ha explicado que si RTVE recurre a personal externo es por dos cuestiones: porque no tiene gente en la casa, "algo que resulta bastante extraño en una plantilla de 6.400 empleados" o bien porque su gestión ha mejorado el producto. Además ha criticado que haya unos 20 ó 30 directivos externos y que sean los que tomen las decisiones, pues la mayoría de ellos "están en el cargo por cuestiones de amistad o de confianza política".  

Mientras todo esto sucede, hay que recordar que se abandona la reconversión, pues a Sánchez le pusieron al frente del Ente público con un mensaje muy claro del Gobierno: "te ponemos ahí para ganar las elecciones". Algo que preocupa y mucho al PP, pues ahora la situación es bien distinta a la de 2011 y sí necesitará a las televisiones, ya que no habrá mayoría absoluta y la diferencia estará en 300.000-500.000 votos. Por eso también es importante el pulso entre la televisión pública y la privada en año electoral.

Cristina Martín

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