• Si no, seguirán adelante con la salida a bolsa.
  • Colao ha contratado a Morgan Stanley como asesor. Se juega mucho en el envite.
  • A pesar de las negociaciones entre ONO y Vodafone, mantenidas la semana pasada en Londres, la decisión de ONO de salir a bolsa sigue vigente.
  • Colao se juega mucho en la operación
  • Y sí, la crisis de Ucrania y su influencia sobre los mercados financieros, ha supuesto un cambio en los propietarios de los fondos. Hasta ahora, solicitaban 8.000 millones de euros.
  • Hay otra negociación, en paralelo, con el Santander, principal acreedor.
  • Y unas ganas tremendas de que los hombres de ex presidente de ONO, Eugenio Galdón, dejen de intoxicar.

Para entendernos: los fondos propietarios de ONO tienen sindicado el 70% de las acciones, pero la voz cantante la llevan los norteamericanos Providence (15,2%) y los canadienses de CCMP (15,2%) y sus compatriotas de la Caja de Depósitos de Quebec (6,8%). En total, suman un 37% del capital. Y General Electric también ha delegado su 9% en esos fondos relevantes.

Enfrente, tienen a Vodafone, con un presidente, Vittorio Colao (en la imagen), que se juega mucho en el envite. Entre otras cosas porque su Consejo le ha advertido que no quiere más sustos como los de Liberty, que no pretendía ONO sino la propia Vodafone, una empresa con demasiada liquidez tras su separación de Verizon.

Y Colao también está advertido por su Consejo de lo poco deseable que sería que la compra de ONO acabe como la de Kabel Deutschland, donde, como ya adelantara Hispanidad, la salida a bolsa encareció la adquisición final.

Quizás por ello, Colao decidió contratar a Morgan Stanley como intermediario negociador. Quiere cerrar la operación cuanto antes pero sigue mostrándose duro: asegura que ONO, con su deuda actual a cuestas (3.500 millones de euros), no vale más de 6.400 millones de euros (por cierto, jamás ha ofrecido, al menos hasta este momento, los 7.000 millones de euros publicados). Y lo cierto es que la fecha del 13 de marzo, cuando se celebrará Junta General de Accionistas de ONO, no resulta determinante. El proceso puede paralizarse en cualquier momento. De hecho, los fondos llevan cinco años atascados en ONO. Ahora, además, tras el saneamiento de José María Castellano y Rosalía Portela, sienten que pueden esperar para obtener su plusvalía (las pérdidas ya se elevaron en su momento a balance).

Eso sí, la crisis de Ucrania, con su correspondiente presión sobre las bolsas de valores, no ha sido un buena noticia para la salida a bolsa. Por eso, los fondos han dejado de solicitar entre 7.500 y 8.000 millones de euros, pero no cederán a la oferta de Vodafone salvo que la teleco británica ofrezca más de 7.000 millones de euros. De otra forma, a bolsa.

En paralelo, hay que recordar que permanece abierto otro frente negociador con el Santander, propietario de un 4,5% del capital y el principal financiador de ONO. Además, si algo enfada a los fondos es que los hombres del ex presidente de la compañía, Eugenio Galdón, continúan incordiando a través de la Red, es decir, de los medios. Multitel, la empresa de Galdón y de los hermanos Rodríguez Inciarte, sigue teniendo el 6%.

A día de hoy no puede hablarse de solución definitiva. Eso sí, si la rebaja en las peticiones de los fondos animan a Vodafone a superar el listón de los 7.000 millones de euros (insisto, jamás había ofrecido hasta ahora esa cantidad) entonces se suspendería la salida a bolsa y la transacción se cerraría de inmediato.

A fin de cuentas, los fondos pueden esperar: Colao no.

Eulogio López

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