Marcos de Quinto es uno de esos millonarios madrileños con un insaciable deseo de notoriedad. Y cuando un millonario es incontinente tiene que serlo desde la progresía, que es lo que sorprende… en un millonario. Sobre todo porque el aluvión social tipo 15-M sólo aceptar a un millonario con tal de que obedezca a los principios claves del progresismo, que son dos: abajo los curas y arriba las faldas.
El asunto consiste en que Coca-Cola se ha anunciado en un programa –me es igual que fuera anuncio o emisión directa del mismo- de Tele 5, titulado Campamento de Verano, y que más bien resulta un lupanar de estío.

La asociación Hazte Oír -sí, esa con las que, por otras razones, nos las hemos tenido tiesas en Hispanidad- ha lanzado una estupenda campaña en Twitter y en su página web contra aquellas empresas que con su publicidad respaldan el espacio basura del canal de Berlusconi, el mismo ex ministro italiano que no se atreve a emitir en Italia la porquería que nos endilga a los españoles.

Y entonces el presidente de Coca-Cola se ha sentido muy herido por Hazte Oír. Asegura que son unos "extorsionadores" y les ha calificado de "chantajistas y escracheadores". Asegura De Quintos que atentan contra la libertad. Vamos, que se ha puesto de parte de Tele 5 y en contra de los denunciantes.

Y digo yo, ¿en qué atenta Hazte Oír contra la libertad por criticar una cochinada como Campamento de Verano y a aquellas empresas que pretenden vender más con esa cochinada Yo diría que, precisamente, son ellos quienes están ejerciendo la libertad. Entre otras cosas, porque el denunciante no gana nada con su denuncia –y pierde su tiempo… y pierde con los insultos que le dedica El País- mientras Coca Cola tiene mucho que ganar: dinero y el bonus para el señor Marcos de Quinto.

Por cierto como toda estrella progre, De Quinto sabe muy bien con quién se juega los cuartos. Su incontinencia le hizo verter en Twitter –igualito que Hazte Oír- una crítica personal contra el presidente de Telefónica, César Alierta. Se armó el follón y entonces de Quinto se apresuró a pedir disculpas por su demasía. Claro, es que una cosa es meterse con una asociación y otra atizarle a un colega. Entonces se arrugó, ahora saca pecho e insulta, en defensa de la tele-mierda de Tele 5. Y claro, criticaba las retribuciones de Telefónica mientras ejecutaban un ERE... meses antes de que Coca-Cola afrontara una reducción de plantilla a la americana (es decir, en peores condiciones que Telefónica). Todo un personaje, el presidente de Coca-Cola España.

Por cierto, lo del 15-M no es una imagen literaria. A De Quinto le gustaba aparcar sus cochazos y darse un garbeo por La Puerta del Sol, con los perroflautas. Y es que todavía hay algo peor que un progre: un progre podrido de dinero.

Posdata: muy bueno lo de El País, antaño látigo de Berlusconi, tan conservador como rijoso, y hoy, cuando ha sido condenado, moderado en sus críticas al Cavaliere. A lo mejor tiene algo que ver el hecho de que fue Berlusconi quien les libro de su fracasada aventura televisiva de Cuatro y hoy son socios. La política hace extraños compañeros de cama; el dinero, mucho más.

Eulogio López

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