A la ministra de Fomento le ha sabido mal que IAG, matriz de Iberia y British Airways, haya empezado a poner pegas al plan negociador entre empresa y sindicatos de tierra (de tierra, porque negociar con los pilotos del SEPLA resulta sencillamente imposible.

Asegura la ministra Pastor (en la imagen) que la reforma de Iberia -la última propuesta de la aerolínea reduce los despidos a 3.836-  no puede consistir en poner a gente en la calle. En efecto, una reconversión no puede consistir en eso pero también es verdad que el presidente de IAG y de la propia Iberia, Antonio Vázquez, siente la presión de sus consejeros. Éstos le recuerdan cada día que si Brisish Airways gana dinero e Iberia lo pierde (este año más de 300 millones de euros) es porque despidió a más trabajadores que Iberia.

¿Dónde está la clave Pues la clave está en que la fusión entre IB y BA fuera una fusión fría. Cada empresa sigue operando por sí misma con dos cuentas de resultados separadas. No, no habido trato de favor de una a otra y de otra a una pero puede decirse que los únicos que se han fusionado han sido el Consejo de Administración y la cotización. Y no es la Bolsa la que hace una sola empresa. Dicho de otra forma: es una fusión sin apenas sinergias.

Ejemplo: si BA marcha ahora bien es porque el tráfico en el Atlántico Norte, especialmente Londres-Nueva York, va como un tiro, mientras en el Atlántico Sur, Madrid-Iberoamérica, ha caído en picado. Y además, claro, porque los pilotos de Iberia se han encargado de que cualquier iniciativa de la compañía se topara con el correspondiente calendario de huelgas.

Huelga de trabajadores de lujo, claro está, que cobran lo mismo y trabajan menos que sus colegas de Brisitsh Airways.

La solución es pasar al segundo estrado de fusión caliente, hasta crear una sola compañía.

Aun así, ¿Iberia necesita reconvertirse Sí, pero será eso, una reconversión, no sólo poner gente "en la calle".

Eulogio López

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