Con la reforma Gallardón 'sólo se podrá abortar en dos supuestos'. La frase es de los propios informativos de RTVE, la tele que se supone controla el Gobierno Rajoy. Es decir, que se trata de una ley restrictiva de derechos.

La verdad es que la única reforma aceptable del aborto por quien no sea una feminista, un machista interesado o una bestia –o un 'bestio'- consiste en prohibir todo tipo de aborto, quirúrgico o químico y crear el salario maternal y unas normas de adopción ágiles. Así acabaríamos con este periodo de tinieblas, la era abortera que comenzara con la estafa de una sentencia norteamericana en 1973 (bueno, en el mundo soviético había empezado antes, pero eso tiene su lógica).

Insisto, calificar de restrictiva la norma de Gallardón sólo es posible en una sociedad degenerada, dada al bestialismo donde la sensatez parece extremismo. Y así, la verdad parece mentira, la sensatez locura y el sentido común se refugia en los manicomios.

La única verdad es que todo aborto, también el químico, es un crimen cobarde contra el ser más inocente y más indefenso. La verdad nos dice que una mujer que asesina al hijo en sus entrañas es una canalla de la peor especie y lo cierto es que un varón que se desvincula de su propia sangre es un imbécil que no merece el calificativo de hombre.

Pero no lo duden, la única salida a la barbarie del aborto sigue siendo la cristiana: el ser humano inicia su andadura con la concepción y debería mantenerla hasta la muerte natural. Pero no es cristiana porque lo diga la Iglesia. Lo dice la ciencia: desde la concepción, el ser humano tiene un código genético individuado, distinto del padre y de la madre.

El resto es imperio y negocio de la muerte que no cultura. Ojo también con los anticonceptivos, pues hoy todos los anticonceptivos vigentes en el mercado son potencialmente abortivos.

Que esto no tiene nada que ver con el escenario que escuchan ustedes cuando oyen hablar a Rubalcaba o a Gallardón. Sí, pero no por ello es menos cierto.

Y el caso sigue siendo el mismo: u Occidente recupera el derecho a la vida u Occidente de diluye.

Eulogio López

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