• Y no recorta gastos, ergo no cumplirá los objetivos pactados con la Unión Europea sino a costa de los portugueses.
  • La Comisión y el Ejecutivo izquierdista luso han acordado una reducción del déficit estructural de entre el 0,3 y el 0,6%.
  • Una rebaja que va a ser financiada mediante un aumento generalizado de impuestos indirectos.
  • Por ejemplo, suben los impuestos al tabaco y los combustibles, impuesto de circulación, y el impuesto a la banca, así como el fin de la exención del IBI para los fondos inmobiliarios.
  • Pero nada de recortar gastos…
Esto es lo que nos espera en España si el PSOE llega a un acuerdo con Podemos: lo que ha pasado en Portugal. El Gobierno socialista de Portugal -presidido por António Costa (en la imagen)-, rehén de la izquierda radical bloquista y comunista, ha llegado a un acuerdo con Bruselas sobre el cuestionado presupuesto del país para este año, presionado por la Comisión Europea (CE), de un lado, y por sus socios parlamentarios, del otro, recoge El Economista. Lo que más preocupaba a la Comisión era el déficit estructural -que excluye los gastos e ingresos de carácter cíclico-, indicador que el Gobierno portugués esperaba reducir en dos décimas, hasta el 1,1% del PIB, apenas un tercio de lo solicitado por la UE. Tras la presión ejercida por las instituciones europeas y por sus socios parlamentarios, que no admiten recortes en ayudas sociales, salarios ni pensiones, la Comisión y el Ejecutivo luso han acordado una reducción del déficit estructural de entre el 0,3 y el 0,6%. Una rebaja que va a ser financiada mediante un aumento generalizado de impuestos indirectos. De entrada, suben los impuestos ya anunciados al tabaco y los combustibles, con lo que el Gobierno portugués calcula recaudar unos 400 millones de euros adicionales y que se intensifican en el último caso hasta los 6-7 céntimos por litro, desde los 4-5 previstos. Pero esta revisión no parece suficiente en Europa, cuyas pegas a las cuentas lusas han motivado otras subidas: un alza en el impuesto de circulación a los automóviles y un aumento de los ingresos procedentes de la banca en un 40%, hasta superar los 260 millones, con más impuestos para reforzar el Fondo de Resolución para crisis bancarias y el fin de la exención del IBI para los fondos inmobiliarios. José Ángel Gutiérrez [email protected]