• A  medio plazo -prosigue la entidad en un artículo-, "tampoco se espera retornar a un entorno de precios elevados del petróleo, aunque hay importantes elementos de incertidumbre".
  • Y  más a largo plazo, "la demanda se encuentra condicionada, entre otros factores, por el impulso a la eficiencia energética propiciada por consideraciones medioambientales".
  • En plata, que con el sobreprecio de los impuestos ecológicos, pocas bromas.
El Banco de España ha publicado el artículo analítico 'Evolución reciente y perspectivas del mercado de petróleo'. En dicho artículo recoge una serie de conclusiones. Por ejemplo, señala que las perspectivas futuras de los precios del petróleo dependen de  diversos  actores de difícil predicción: factores tecnológicos, como la evolución de la productividad de los productores de petróleo no convencional; geológicos, que determinan la viabilidad comercial de los yacimientos; económicos, como la reacción estratégica de los productores de la OPEP, la evolución de las inversiones y la demanda; y geopolíticos, asociados a la inestabilidad y conflictos bélicos en algunos países productores. El Banco de España también argumenta que "a corto plazo, no parece haber elementos para considerar un alza sustancial en los precios, a no ser que se produzca una reducción adicional de la producción de la OPEP y otros productores o un aumento de las tensiones geopolíticas. El papel del cártel, en general, y el de Arabia Saudita, en particular, en el mecanismo de determinación de precios parece haberse debilitado y, en este momento, los precios dependerían en mayor medida de los costes de los productores de Estados Unidos". A medio plazo -prosigue la entidad-, "tampoco se espera retornar a un entorno de precios elevados del petróleo, aunque hay importantes elementos de incertidumbre. Por un lado, la caída de la inversión o un aumento de los costes asociados al petróleo no convencional pueden reducir las reservas viables económicamente, tensionando la oferta". Por otro lado, más a largo plazo, "la demanda se encuentra condicionada, entre otros factores, por el impulso a la eficiencia energética propiciada por consideraciones medioambientales, que podría modificar el papel prominente del petróleo como fuente de energía en el transporte", concluye el artículo. José Ángel Gutiérrez [email protected]