• Los votos van dibujando el mismo Frente Popular que en la II República.
  • Grupos comunistas unidos a nacionalismos exacerbados y grupos antisistema, todos ellos unidos para quitarle cargos al PP.
  • Y el PP, perdido en su postura de derecha pagana, se ve incapacitado de crear ilusión ni entre sus votantes.
  • Los resultados: batacazo en votos del PP, parálisis del PSOE, y subida de radicales de izquierda: Podemos, Compromís o Bildu.
  • Los resultados rebelan una España decadente y descristianizada, que vota, no por algo, sino contra algo (o contra alguien).
  • La pregunta es: ZP tiró al toalla tras perder las municipales de 2015. ¿Hará lo mismo Rajoy?
  • Navarra parece condenada a un referéndum de integración en Euskadi. Enhorabuena Del Burgo, la que has liado.
"Tú nos dictas palabras y razones", rezamos en el Veni Creator, oración al Espíritu Santo, muy apropiada hoy, día de Pentecostés en el que se han celebrado elecciones municipales. En esas elecciones municipales y autonómicas ha habido más palabras que razones.  Porque las palabras se han vuelto equívocas, las ideas han enloquecido y los razonamientos desbarran, en el individuo y en la sociedad. Vamos con los resultados y centrémonos más en las municipales por aquello de que se celebran en todo el país. Batacazo del Partido Popular que pierde 11 puntos porcentuales en votos, pasando del 37,5% de 2011 al 26,5% de 2015. El PSOE pierde pero menos, quizás porque tiene menos que perder. Sus resultados son anodinos. Ganan los emergentes, ese magma social formado por partidos de izquierda, nacionalismos independentistas, antisistemas, etc, todos contra el PP. Es decir, Podemos, Compromís, Bildu y sigan ustedes contando. El asunto es que un hombre de convicciones volubles como Pedro Sánchez, con tal de tocar poder, estará dispuesto a recrear ese Frente Popular, como el de la II República, donde se unieron socialistas, comunistas, anarquistas y nacionalistas contra la derecha. Pero ojo, no se unirían sólo por ser derechas sino por el hecho de que la derecha de la II República era derecha cristiana. El espíritu miliciano odiaba sobre todo, a la Iglesia, y fue el espíritu miliciano el que unió a la izquierda. Ninguna exageración. Recuerden que el PSOE y Podemos comenzaron asegurando que jamás pactarían y ahora todos los analistas hacen las cuentas sumando. Ahora bien, esa unión choca con algo muy singular en 2015. Y es que la derecha de hoy no es la de la II República, no es derecha cristiana, sino derecha pagana. Ofrece economía, y en plena crisis mundial, frente a unos comunistas que hablan de derechos. Que acaben siendo los derechos del Gulag no importa. Los discursos se hacen en presente y si cuelan, cuelan. Y p0r el momento, cuela. Podemos no es más que neocomunismo. No creen en la propiedad privada. Sólo que ya no sale a la calle a enfrentarse con la policía sino que pretende controlar a los jefes del a policía. Es más práctico y eficaz. En resumen, los resultados rebelan una España decadente y descristianizada, que vota no por algo sino contra algo (o contra alguien). Es decir, España se ha hecho de izquierdas tras casi cuatro años de Mariano Rajoy en el poder. Ojo, porque Zapatero tiró la toalla cuando perdió las elecciones municipales de 2011. ¿Hará lo mismo Rajoy? Creo que no, pero ahora sí le ha entrado miedo de verdad. Es el momento de decidir si hará caso de Ana Pastor y García Margallo, que le piden un cambio de Gobierno mañana mismo, librarse de Soraya Sáenz de Santamaría y nombrarles a ellos vicepresidentes. Pero lo importante no es que España se haga de izquierdas, lo que se hace es comunista sin saber lo que supone el comunismo, y persiste en su progresismo de país decadente y descristianizado. Eso es lo peor. Un detalle: Bildu y Geroa Bai, junto a Podemos, podría gobernar Navarra. Si eso ocurre podrán pedir la activación de la Disposición Transitoria IV de la Constitución, donde el inefable Jaime Ignacio del Brugo tuvo un papel trascendental. Es decir, un referéndum para la integración de Navarra en Euskadi. ¡Grande eres Jaime Ignacio del Burgo! Pero no se preocupen, la realidad es cambiante. El capitán Morgan (en la imagen) fue el primero en votar en Sevilla. Es decir, que durante unos minutos tuvo el 100 por 100 de los votos. Y si se hubiesen paralizado los comicios justamente en ese momento… pues el capitán Morgan sería el alcalde de Sevilla. Así que no preocuparse. Eulogio López [email protected]