En Hispanidad advertimos del nuevo negocio okupa: buscan pisos adquiridos por la Comunidad de Madrid para vivienda protegida y antes de que sean habitados, los okupan. La nueva especialización de las mafias consiste en okupar pisos que son comprados por la Agencia de la Vivienda Social (AVS), el antiguo Ivima. A los okupas les gusta hacer negocio y se han convertido en verdaderos agentes inmobiliarios ilegales, pero claro, también les gusta vivir bien. Y se han dado cuenta de que hay otra forma de ganar más en menos tiempo. 

Pensando en ello han "saltado a las viviendas de alto standing, después de que más de 200 villas de lujo en Mallorca hayan sido "secuestradas" por sus inquilinos para exigir un pago a sus propietarios a cambio de abandonarlas", según informa Libre Mercado recogiendo los datos de Última Hora de Baleares.

Y ojo, que son 'sofisticados', no asaltan, sino que alquilan las casas como vivienda turística por semanas o meses, incluso con contratos de larga duración, una vez se han convertido en inquilinos y cuando aún llevan poco tiempo residiendo, comunican al propietaro que no van a pagar las mensualidad, convirtiéndose en inquiokupas.

Ahí el propietario tiene dos opciones, recurrir al trámite legal informando a la Justicia y poniéndolo en manos de un proceso largo y costoso, o aceptar pagar al okupa por marcharse. Estos 'acuerdos' económicos fueron el procedimiento en la mayoría de los 200 casos según fuentes policiales. 

Según ha asegurado un responsable judicial al diario balear, "a nadie le interesa reconocer que ha pagado en negro 150.000 euros (siendo esta la cifra mínima exigida en estos casos) o más para que un inquiokupa se vaya de su chalet de lujo. Hablamos de fincas, chalets y villas valoradas en bastantes millones de euros, así que muchos dueños están dispuestos a desembolsar cantidades muy elevadas de dinero para que se marchen de esa segunda residencia y no les creen más problemas".

Ya saben, los okupas son 'vulnerables', pero también aspiran a vivir bien. En Andalucía la okupación de patrimonio histórico está disparada: recuerden el caso de los okupas de El Rompido o el del chalet en Colmenar, o las 'listas negras' que varias inmobiliarias tuvieron que crear en Sotogrande. Sin olvidar que cada vez son más los propietarios que denuncian que sus okupas no pagan pero disfrutan de coches de alta gama o colegios privados para sus hijos