
En el mundo okupa cada día encontramos un caso que nos sorprende. Hemos conocido historias que demuestran la caradura y la impunidad con la que actúan: como los que habían convertido la vivienda en un piso turístico y Hacienda multó al propietario o, aquellos que no se iban porque el banco le iba a quitar la casa al propietario, entonces se quedaban hasta que la vivienda fuera del banco. O el okupa que presume con orgullo de no pagar suministro alguno: "lo paga el ayuntamiento"
El Gobierno y la izquierda los sigue defendiendo como vulnerables atacados por pérfidos rentistas, pero los casos desmontan este planteamiento. Ya lo dejó claro Laura García, portavoz del sindicato policial Jupol: "Estoy en la UPR, he ido a infinidad de desalojos y les doy mi palabra, y casi la de todos mis compañeros, que nunca hemos ido a una casa que esté okupada por personas vulnerables. Casi todo son chorizos, son jetas, son multirreincidentes".
Y el nuevo ejemplo lo vemos en Última Hora que denuncia dos casos de okupación simultáneo, en Mallorca. Y es que el verano se acerca y al okupa le gusta vivir bien, así pasan a okupar viviendas con piscina o en primera línea de playa, como vimos en Huelva, Sotogrande o en la sierra de Madrid.
Ahora son dos intentos de okupación en apartamentos en diferentes puntos del municipio de Calvià , que "han convertido a ese punto del mapa de Mallorca en una zona 'caliente' dentro del mapa que engloba ese fenómeno que deja decenas de episodios esparcidos por la Isla".
El medio pone de ejemplo dos viviendas en un bloque de Cala Vinyes, donde los propietarios fallecieron, y de otro apartamento en Santa Ponça. Estos sucesos hicieron que los vecinos de la zona estuvieran pendientes, y gracias a su actuación se evitó la okupación, al alertar a la Policía Local.
En Santa Ponça el piso ha sido precintado tras detener a tres hombres, dos polacos y un escocés, que intentaron entrar en un piso al morir el polaco que vivía ahí de okupa. El polaco fallecido entró de okupa tras la muerte de la propietaria, una mujer británica. Los hombres fueron descubiertos intentando cambiar la cerradura.
En Calvià, en Magaluf cerca de Punta Ballena. Una vecina detectó a dos hombres intentando cambiar la cerradura, aprovechando que los propietarios, de Reino Unido, no estaban. Los agentes se personaron y arrestaron a los dos hombres procedentes de Europa del este.









