Con la invasión de Ceuta, el Sanchismo está alcanzando su más alta cota de cinismo, tras ocho años largos en el poder. El asunto empieza a resultar incomprensible: la ciudad ha sido invadida, por orden de Mohamed VI, rey de Marruecos, pero de la boca del Gobierno español sólo salen alabanzas hacia el agresor. 

La reacción del Gobierno español, en lugar de encararse con Rabat y proteger a los españoles ceutíes y modificar la legislación sobre devoluciones en caliente, consiste en olvidarse de los ceutíes, sus compatriotas atacados, y en favorecer a los marroquíes agresores. Con ello, además, provoca, otra vez, un efecto llamada imparable.

Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta, duramente criticado por RTVE, apunta al sentido común; hay que expulsar a todos los que han violado la frontera o todos sabrán que violar el territorio español significa forzar el asilo en España

En estas, emerge el fenómeno Melchor León, diputado socialista por Ceuta, convertido en la voz de la conciencia del PSOE: en primer lugar, deja claro el gran embuste socialista: la ciudad española de África vive bajo el terror. 

¿Cómo se atreve a decir la verdad? En un PSOE envilecido, quieren abrirle un expediente y RTVE apenas le cita, no vaya a hacerse famoso. É asegura que le importa un bledo que el PSOE le expulse; lo que le importa es su ciudad, que vive dominada por el terror y que se sienten abandonados por sus compatriotas... y en verdad están siendo abandonados.

El pepero Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta, siempre blando con los musulmanes, ahrao se ha convertido en un fascista, porque se atreve a decir que no se conceda ni un solo asilo y que quienes han reventado la frontera deben marcharse por el mismo sitio que entraron y cuanto antes.

Los ceutíes, sobre todo las mujeres, viven encerradas en sus casas, mientras el Gobierno Sánchez presume de su espléndido papel. Cuando un ministro visita la ciudad la policía vacía el centro para disimular el rechazo popular

Vivas ha pasado de ser un verso libre hasta en el PP a enemigo declarado de Pedro Sánchez: ¿Cómo se atreve a criticar al Gobierno? 

Pero lo de Vivas no es más que justicia y sentido común: hay que expulsar a todos los que han violado la frontera o todos sabrán que violar el territorio español significa forzar el asilo en España. Delinques, humillas y encima te dan un premio.

Por supuesto, el Gobierno se analtece a sí mismo: estamos en Ceuta "desde el minuto uno" y respetando "los derechos humanos". Por supuesto, nada de cambiar la ley sobre devoluciones en caliente

En el entretanto, los ceutíes, sobre todo las mujeres, viven encerradas en sus casas, mientras el Gobierno Sánchez presume de su espléndido papel y no manifiesta ni la menor solidaridad con las mujeres y niñas violadas por magrebíes y subsaharianos. 

Y así, cuando un ministro visita la ciudad la policía vacía el centro de la urbe para disimular el rechazo popular. Siguiendo la costumbre ancestral, el Gobierno se analtece a sí mismo: estamos en Ceuta "desde el minuto uno" y respetando "los derechos humanos". Por supuesto, nada de cambiar la ley sobre devoluciones en caliente. Los derechos humanos se respetan con una normativa que ata las manos de quien quiere defender las fronteras.

A pesar de su evidente fracaso, Sánchez asegura que no piensa cambiar su política migratoria, señal evidente de que su plan es entregar Ceuta y Melilla a Marruecos, bajo el cinismo de la cosoberanía... justo lo que desea 'Mojamé'

A pesar de su evidente fracaso, Sánchez asegura que no piensa cambiar su política migratoria, señal evidente de que su plan es entregar Ceuta y Melilla a Marruecos, bajo el cinismo de la cosoberanía... justo lo que desea 'Mojamé'. Y hace reuniones por videoconferencia, por supuesto, desde La Mareta, mientras envía a sus ministros a Ceuta y no les deja comparecer en el Senado (donde la mayoría la tiene el PP). 

Por una vez, Cuca Gamarra, del PP, ha dicho algo ocurrente: mientras todo esto ocurre, el presidente del Gobierno continúa "en bermudas".