• El comisario económico chantajea a Rajoy: no flexibilizará el déficit hasta que conozca el nuevo paquete de medidas económicas.
  • Lo que da a entender que quiere nuevos ajustes.
  • El Ejecutivo quiere un déficit próximo al 6% para 2013, lo que le obligaría a hacer un ajuste de otros 10.000 millones de euros a lo largo del año.
  • Rajoy aseguró que este nuevo plan no incluirá subidas de impuestos como el IRPF e IVA, aunque dio a entender que la decisión final dependerá de la evolución de la economía y de los nuevos objetivos de déficit.
  • El Gobierno aprueba este viernes nuevas medidas para hacer frente a la crisis. 
El vicepresidente de la Comisión y responsable de Asuntos Económicos, Olli Rehn (en la imagen), no ha dudado un instante en imponer su ley y chantajear a España al asegurar que no flexibilizará el objetivo de déficit hasta que no conozca el nuevo paquete de medidas económicas del Gobierno español. Vamos, que de forma sibilina está pidiendo nuevos ajustes a España cuando ayer jueves salió el dato del paro más terrible de nuestra historia: más de seis millones de parados y el 27% de la población activa. La absoluta falta de tacto y la prepotencia de Rhen rozan el paroxismo. ¿A que no se atrevería a hacerle lo mismo a Alemania Señor Rhen, necesitamos estímulos, no nos ahogue más.

Como se sabe, finalmente el déficit de España en 2012 se situó en el 7,1% (sin contar las ayudas a la banca). En el programa anterior, el Gobierno planteó un déficit público del 4,5% para este año 2013. Pero cumplir ese objetivo va a ser imposible, a no ser que se estrangule a los españoles. En consecuencia, el Ejecutivo quiere un déficit próximo al 6% para este año 2013, lo que le obligaría a hacer un ajuste de otros 10.000 millones de euros a lo largo del año.

Además, el Gobierno español espera obtener uno o dos años más de Bruselas para cumplir el pacto de estabilidad y dejar el saldo negativo de las cuentas por debajo del 3% en 2015 ó 2016 con el objetivo de no estrangular la economía y tener cierto margen para fomentar el crecimiento.

Este viernes, por cierto, se espera ese nuevo paquete de medidas económicas, aunque parece que el que más 'ansia viva' (como diría José Mota) tiene es el propio Rhen.

Hasta ahora se sabe que incluirán algún cambio fiscal para fomentar la actividad de las pequeñas y medianas empresas e intentarán hacer frente a una de las mayores lacras de la economía: la falta de crédito.

Además, Rajoy aseguró que este nuevo plan no incluirá subidas de impuestos como el IRPF e IVA, aunque dio a entender que la decisión final dependerá de la evolución de la economía y de los nuevos objetivos de déficit. Lo cual es poco fiable, ciertamente. Porque cuando subió los impuestos se excusó también en la evolución de la economía, o sea, la deuda que nos dejó en herencia el Gobierno ZP.

Andrés Velázquez
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