• Resumen del ejercicio de la empresa gala en España: el fijo crece, el móvil mengua.
  • En el caso del móvil, por la guerra de precios en el sector. La caída, sin embargo, es menor que en Telefónica y Vodafone.
  • Y, además los precios de interconexión han bajado durante el último trimestre de 2013.
  • Al Gobierno español no le gusta que Orange -empresa pública francesa- controle la banda ancha española.
  • Y es que el sector del cable esta en proceso de 'fusionar para vender'. O lo que es lo mismo: fondos que compran cableras.

Ahora, Orange España sí emite resultados antes de buscarlos en el Registro, lo que no hizo hasta el ejercicio 2012. Es que ahora los resultados son mejores.

En 2013, la compañía francesa estancó sus ingresos -pero no los redujo- y su ebitda creció un 9%. Si tuviéramos que resumir los resultados diríamos que el fijo fue bien y el móvil mal. Aún así, mejor que en el caso de los otros dos grandes del móvil con red propia: Movistar y Vodafone. Y si la evolución no fue más positiva fue por el efecto regulatorio y porque los precios de interconexión cayeron bruscamente durante 2013.

Resultados positivos pero, eso sí, con una sensación de que se acaba el periodo de vacas gordas. La historia de France Telecom en España es la de una entrada cara y una evolución primera pésima, para luego ir remontando. Durante los dos últimos años, creciendo a costa de reducir márgenes, pero esa es la tónica general en el sector.

Ahora bien, lo más preocupante es el último trimestre del año. Es como si se hubiera agotado el modelo, y ahora hay que abordar el nuevo reto, el cuádruple play, es decir, incorporar a la oferta habitual de fijo, móvil e Internet, la televisión. Y el otro reto: la inversión en fibra óptica, porque sin banda ancha, muy ancha, no hay futuro.

Y por cierto, el proceso de consolidación del sector telecos en España, afecta a Orange. No porque sea una empresa francesa sino porque es una empresa pública, lo que no ocurre con otro de los participantes en el proceso, Vodafone, que ya ha lanzado su oferta, fallida, por ONO. En Moncloa creen que la banda ancha es un producto estratégico. Y no quieren más Endesas, en poder de un gobierno, en este caso, el italiano. El jefe de Orange España, Jean Marc Vignolles, quiere participar en ese proceso de consolidación.

Miriam Prat

[email protected]