Como explica hoy Hispanidad, Pedro Sánchez ha organizado en Barcelona la Multinacional Progresista Mundial, una especie de aquelarre progre que se desarrollará entre hoy viernes y mañana sábado y a la que ha invitado a todos los presidentes progres hispanoamericanos -solo a un europeo, Antonio Costa-, discípulos del Nuevo Orden Mundial, un consenso de países, instituciones u organismos que tratan de imponer políticas contrarias a la ley natural, como la ideología de género, el aborto o la eutanasia.

Entre esos presidentes ultra-progres hispanoamericanos figuran el uruguayo Yamandú Orsi, la mexicana Claudia Sheinbaum, el brasileño Lula da Silva y el colombiano Gustavo Petro. 

Este último ha sido entrevistado hoy en Los Desayunos de TVE-EFE, donde ha señalado: "El presidente Trump, por burbujas comunicacionales que lo rodean permanentemente y por prejuicios (…), termina en un bloque muy destructivo para la humanidad jalonado por Netanyahu, no es al revés, que tiene amigos más fuertes en el gobierno que el mismo Trump". Pero ha añadido que "se está jugando con millones de seres humanos".  

Petro ha realizado una de sus declaraciones extemporáneas habituales: "La diversidad es la fuente de riqueza. Ahora, la xenofobia y ganar elecciones a través del odio al extranjero y racial, porque no es a cualquier extranjero, porque depende del color de la piel, eso se llama Hitler. Eso es Hitler. Hitler está de nuevo vivo en Europa y quiere mandar bombarderos a bombardear ciudades europeas, como hizo aquí cerca". 

Y se ha quedado tan a gusto. 

Por otra parte, los dos promotores del 'aquelarre', Pedro Sánchez y Lula da Silva se han visto a lo largo de la mañana para profundizar en su supuesta buena sintonía: