En Brasil, desde la llegada al poder del presidente ultraizquierdista Lula da Silva, su única obsesión fue vengarse del anterior presidente, Jair Bolsonaro.
Jair Bolsonaro fue condenado por el Supremo brasileño a 27 años de cárcel y fue inhabilitado por un presunto intento de golpe de Estado.
En esa condena tuvo un papel destacado el juez Alexandre de Moraes.
Y este mismo juez De Moraes es el que ahora ha ordenado investigar a Flavio Bolsonaro, hijo de Jair, y que se va a presentar a las próximas elecciones presidenciales de Brasil. Según De Moraes, Flavio difamó a Lula, al vincularlo (en la red social X) con narcotráfico, lavado de dinero y fraude electoral.
Al parecer, en las encuestas, al hijo de Bolsonaro no le va mal...
Por cierto que Lula es uno de los presidentes 'progres' -además de Yamandú Orsi, Gustavo Petro y Claudia Sheinbaum- que han acudido a la llamada de Pedro Sánchez para asistir desde mañana 17 de abril y pasado 18 de abril a una cumbre bajo el título de Movilización Global Progresista.
Es decir, una cumbre a la que Sánchez ha invitado a todos los progres hispanoamericanos -a ningún europeo-, discípulo del Nuevo Orden Mundial, un consenso de países, instituciones u organismos que tratan de imponer políticas contrarias a la ley natural, como la ideología de género, el aborto o la eutanasia.










