En Ceuta miles de migrantes irregulares continúan en las calles, tras la invasión que llevaron a cabo auspiciados y consentidos por Marruecos, el pasado 30 de julio, cuando entraron 73.000 a una ciudad que tiene 83.000 habitantes. 

Según el presidente de Ceuta, el pepero Juan Jesús Vivas, entre 8.000 y 11.000 migrantes que entraron ilegalmente permanecen todavía en la ciudad, de los cuales 1.527 son menores ya filiados en la ciudad (según la cifra dada a conocer ayer por el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños). 

La llegada de estas personas a Ceuta está provocando enormes problemas en la ciudad que afectan a distintos órdenes: de ubicación, de higiene, de seguridad, de suministros, etc.

 

La portavoz nacional de Jupol, Laura García, ha denunciado que los agentes de la Policía Nacional desplegados en Ceuta están trabajando “al límite de sus capacidades humanas” y ha reclamado a Interior un refuerzo “suficiente y estable” de efectivos. Y es que, lejos de normalizarse, la situación es crítica. "Estamos peor que cuando comenzó la semana", afirmó Vivas a la prensa, tras reunirse con la ministra Margarita Robles. El presidente ceutí dio en el clavo cuando reclamó más presencia policial y militar. ¿Por qué, trece días después, ni Interior ni Defensa han enviado los efectivos necesarios? También reclamó determinación al Gobierno Sánchez para devolver a Marruecos a las 10.000 personas que siguen sembrando el caos en la ciudad autónoma. ¿Por qué trece días después de la invasión, Moncloa no ha hecho nada, más allá de las visitas-postureo de alguos ministros?

Mientras tanto, como ha señalado Vivas, la situación en Ceuta empeora cada día que pasa.

En este contexto, el PP ha vuelto a caer en la trampa del Gobierno y en lugar de exigir que se solucione la situación, se ha enredado en la polémica sobre las no comparecencias en el Senado de los ministros de Interior, Fernando Grande-Marlaska (ahora muy activo con el eclipse... que Sánchez ya no vera desde el Observatorio de Yebes, sino desde La Mareta); Defensa, Margarita Robles; y Exteriores, José Manuel Albares. La Comisión de Interior debía tener lugar este miércoles 12 de agosto en la que debía comparecer Grande-Marlaska. Al día siguiente, mañana 13 de agosto, tenía que ir Robles. Y el lunes 17 de agosto debía acudir Albares. 

Sin embargo, ninguno de ellos tiene intención de presentarse en el Senado, y han inventado excusas falsas y peregrinas. Marlaska se ha escudado en la incompatibilidad de agenda (está muy ocupado con el eclipse solar, claro: es mucho más importante el fenómeno que dar explicaciones a los españoles). Ha asegurado que esta vez sí van a evitar "cualquier otro intento" de entrar masivamente en Ceuta y ha negado malos tratos a los inmigrantes irregulares por las fuerzas del orden. También ha ordenado a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que pidan la expulsión inmediata para migrantes irregulares que sean detenidos por delinquir en Ceuta. A que no…

Y otra que ha dicho que tampoco va a ir al Senado es Robles. Y eso que previamente había aceptado comparecer. Se ve que las presiones de Moncloa, o sea, de Pedro Sánchez, para que no acudiera han sido insoportables para la ministra de Defensa, que hoy ha visitado Ceuta, donde los ceutíes le han mostrado su indignación con el Gobierno: 

Robles ha dicho en Ceuta que "lo que ocurrió no puede volver a ocurrir". Y que a "Ceuta y Melilla son españolísimas y no se tocan", "cualquier agresión a estas ciudades es una agresión a España entera". "Que la gente en Ceuta sepa que estamos con ellos". "Tenemos las mejores Fuerzas Armadas". 

Por cierto que el PP ya ha anunciado que va a tomar medidas "políticas y legales" contra la incomparecencia en el Senado de los ministros para hablar sobre la crisis de Ceuta, al tratarse de una "inexcusable desobediencia". Ayer, el presidente del Senado, Pedro Rollán (del PP), ya advirtió de un «conflicto» entre «órganos constitucionales» si el Gobierno no comparece en el Senado sobre Ceuta. Mientras que Vox ha exigido en el Senado la reprobación de Marlaska tras negarse a comparecer. Lo dicho: en lugar de insistir machaconamente y sobre el terreno en la normalizacíon real de Ceuta, se han enredado en la polémica del Senado. ¿De verdad en el PP y en Vox creen que los ceutíes están preocupados por lo del Senado? ¿No se dan cuenta de que su problema es mucho más grave que unas comparecencias?

Por cierto que a los reproches de Italia y Dinamarca a las políticas migratorias de Pedro Sánchez se han unido los de Suecia, cuyo primer ministro, Ulf Kristersson, ha criticado su regularización masiva: "Tenemos que ser muy, muy cuidadosos para no actuar de una manera que se acerque siquiera a lo que sucedió en 2015".