
Titulo del artículo que veo publicado en un diario del Grupo Joly: "Gibraltar y el Salvador impulsan un mercado proscrito en Occidente". Y el asunto es ilustrado con una foto en la que se mezclan el perfil del Pico de Gibraltar con una foto del mandatario salvadoreño, ese cuya popularidad en su país se ha disparado porque ya no mandan los bandidos sino la policía.
En pocas palabras, que Gibraltar ha firmado un cuerdo con El Salvador para que, a través de esa monstruosidad de la especulación financiera que los británicos han creado en la Roca, se establezca un especulativo 'mercado de predicciones', la última estupidez del casino financiero: apuestas -creoe que a esto le llaman cultura financiera- sobre resultados de fútbol o sobre conflictos bélicos o de lo que sea: predecir el futuro, más bien apostar por el futuro.
Por tanto, el paraíso fiscal de Gibraltar capta a El Salvador como cliente para su mercado de predicción... pero la culpa, según la prensa española es de Bukele, no de los ingleses.
Pedro Sánchez ha regalado la soberanía española sobre Gibraltar a Londres y este aprovecha para aumentar el peligroso Casino Financiero de la Roca. Pero la culpa no es de Pedro Sánchez el Débil, ni del estafador Fabián Picardo: sino del ultra Bukele. O sea, la culpa es del cliente, no del propietario.
Pedro Sánchez les regala Gibraltar a los británicos -acuerdo histórico- y no sólo no pone condiciones a que el Peñón siga siendo un paraíso fiscal incrustado en tierra española (incluso lo ha sacado de la lista de paraísos fiscales) sino que encima lo fomenta... pero el culpable es Bukele.
¿Nos hemos vuelto todos tontos o sufrimos de enajenación transitoria?












