Si me pinchan no sangro. Hasta ahora era un reflexión personal no inhabitual en la sede de Vox y del PP y desde luego escuchada en Ceuta y Melilla como una triste verdad aceptada.

Helado me quedé cuando fuentes de la mismísima Moncloa no tienen reparos en manifestar, desde su lugar de vacaciones, el tema de compartir la soberanía de Ceuta y Melilla con Marruecos. Pero así es. La técnica del Sanchismo consiste en sorprender hasta a los insorprendibles. 

La verdad es que similar sorpresa me llevé con Gibraltar y luego no fue sólo un compartimiento sino una cesión de soberanía, pura y dura, de este repugnante paraíso fiscal británico en tierras españolas.

Los ministros, sobre todo los más violentos, del Ejecutivo Sánchez son, al mismo tiempo, los más sumisos a su jefe: así, ninguna queja vendrá por ese lado si Ceuta y Melilla se venden a Mohamed VI, por parte de José Manuel Albares, Óscar Puente, Óscar López o Félix Bolaños. Todo lo contrario. Cuanto más macarra con el PP o Vox, o con la prensa, más dóciles y serviles con el jefe.

No sólo hay que mantener la españolidad de Ceuta y Melilla sino que, además, es necesario convertir las plazas africanas en los dos frentes de evangelización de África

Sin embargo, Margarita Robles ha roto la baraja hablando de la médula de la cuestión, Ceuta y Melilla, que son españolísimas.

Justo en el momento en que 'Mojamé', conseguido el permiso de Estados Unidos e Israel, volvía a presumir de pulso militar y a reclamar la marroquinización de Ceuta y Melilla.

Ahora bien lo de Margarita Robles no es suficiente. Si quiere demostrar que Ceuta y Melilla son españolísimas que se enfrente a Sánchez y convierta a Ceuta y Melilla en dos ciudades militares y cree dos aeropuertos en condiciones.

No sólo hay que mantener la españolidad de Ceuta y Melilla sino que, además, es necesario convertir las plazas africanas en los dos frentes de evangelización de África.

Sánchez aún puede negociar con Washington, en el seno de la OTAN la estúpida actitud de Trump y de Netanyahu con Mohamed VI pero su soberbia se lo impide

Sánchez aún puede negociar con Washington, en el seno de la OTAN la estúpida actitud de Trump y de Netanyahu con Mohamed VI pero su soberbia se lo impide. 

Pero no se apuren: cuando Sánchez traicione a ceutíes y melillenses y les conviertan en esclavos de Mojamé, pregonará que se trata de una decisión 'histórica'.

Y en el entretanto, Marlaka insiste en que Marruecos es un socio fiable...