Este Gobierno se está implicando mucho con el eclipse solar, desde luego, mucho más que con la invasión de Ceuta. Y buena prueba de ello se puede ver en la hiperactividad del ministro Marlaska, mientras Pedro Sánchez está de vacaciones. Eso sí, iba a venir al Observatorio de Yebes (Guadalajara) a disfrutar del eclipse, lo que iba a suponer, nada más y nada menos, que cuatro vuelos del Falcon que nos iban a costar a todos los contribuyentes 60.000 euros... y al saltar la polémica, ha decidido quedarse en La Mareta. ¡Qué 'generoso', presidente!

En concreto, el Falcon debía volar de Madrid a Lanzarote a recoger a Sánchez, traerle hasta la capital, después (una vez que hubiera disfrutado del eclipse en Yebes -donde el acto institucional ahora lo presidirá la ministra Diana Morant, acompañada de Fernando Grande-Marlaska y Óscar López-) llevarle de vuelta a la isla y volver vacío a Madrid. En total, cuatro vuelos que no sólo iban a costar 60.000 euros, sino que iban a generar el mismo CO2 que un coche ¡durante 24 años! Al final, el 'climático' Sánchez ha decidido quedarse en la tumbona en La Mareta, junto a la familia, y seguir el eclipse desde allí.