El consejero delegado de WiZink, Iheb Nafaa, comunicó este viernes a la plantilla que deja la entidad, por motivos personales. Nafaa llegó en 2023 de la mano del presidente, Joaquim Saurina, quien pasará a ser presidente ejecutivo y asumirá las competencias del CEO.

El caso es que Nafaa se marcha en un momento clave para la entidad y después de enderezar el rumbo: aunque en 2025 duplicó las pérdidas de 2024 (52,5 millones de euros), en el primer semestre de este año logró reducirlas hasta los 3 millones de euros. El objetivo del fondo Värde Partners, propietario de WiZink, es logar que el banco sea rentable en 2029. Nafaa lo ha dejado encarrilado.

Todo esto sucede, además, en plena negociación con Unicaja, que en abril reconoció conversaciones, aunque muy preliminares y que podrían terminar sin acuerdo. El banco que dirige Isidro Rubiales busca diversificar su negocio, muy centrado en hipotecas, y los 1,4 millones de clientes de WiZink (900.000 en España. y 500.000 en Portugal), le permitirían ampliar el área de tarjetas y de financiación al consumo.

En principio, nada cambiará tras la salida de Nafaa. Saurina seguirá con el plan estratégico que finaliza en 2029… con permiso de Unicaja.