
El fondo estadounidense Värde Partners no quiere esperar más y está dispuesto a vender Wizink antes de 2029, año en el que la entidad, se supone, comenzará a ser rentable. De momento, Wizink cerró 2025 con unas pérdidas de 52,5 millones de euros, el doble que las registradas en 2024.
Värde Partners quiere vender y Unicaja busca diversificar su negocio, muy centrado en hipotecas. Por eso está analizando la compra de Wizink, tal y como anunció en un hecho relevante remitido este lunes a la CNMV. Se trata de un análisis preliminar que puede terminar de cualquier manera, incluso sin acuerdo de ningún tipo.
A pesar de las pérdidas, los 1,4 millones de clientes de Wizink (900.000 en España y 500.000 en Portugal) le permitirá a Unicaja ampliar su negocio de tarjetas y de financiación al consumo. Al cierre de 2025, los saldos de tarjetas de créditos superaban los 3.000 millones de euros.











