Ibercaja está celebrando su 150 aniversario y una de las iniciativas, seguramente la más recordadas entre los empleados, es el reparto de 1.500 euros a cada trabajador. ¡Enhorabuena!
Lo cierto es que la retribución extra debería estar mucho más extendida en el mundo empresarial, porque el bonus a los directivos es muy común, pero al empleado ‘raso’, no. Una empresa que lo lleva haciendo desde hace años es Mercadona. Que cunda el ejemplo.
Porque, una de las quejas más repetidas en las juntas de accionistas de los bancos es la ausencia de un premio para la plantilla mientras los directivos se reparten bonus suculentos.
Ahora bien, si en lugar de dinero se repartieran acciones, esos trabajadores estarían todavía más involucrados, porque la empresa sería algo suyo. Claro que, si la compañía no cotiza en Bolsa, como es el caso de Ibercaja o de Mercadona, repartir acciones implicaría valorar la empresa y eso son palabras mayores.