Ayer, 24 de septiembre, en Nueva York, tras reunirse con su homologo español José Manuel Albares, el ministro de Exteriores marroquí, Naser Burita, se refirió expresamente a los menores no acompañados que invadieron Ceuta y permanecen allí.
El cinismo de este señor alcanza cotas inenarrables. El señor Burita sabe perfectamente que el Gobierno español, trufado de buenismo progre, no los va a devolver. Y sobre todo, sabe que fue Marruecos quien mandó a sus menores a Ceuta para crear el problema...
Así que menos cinismo, señor Burita. Y menos estupidez, señor Albares. Porque si Marruecos está reclamando a sus menores, ¿por qué no se los devuelven?, ¿por qué no aprueba los medios legales necesarios para ello? ¿O por qué no usa la legislación comunitaria que lo permite?