En el denominado 'caso Mediador', conocido popularmente como caso Tito Berni, la justicia investiga una presunta trama de corrupción desarrollada principalmente en Canarias entre 2020 y 2021.
La investigación sitúa en el centro al exdiputado socialista Juan Bernardo Fuentes Curbelo, conocido como Tito Berni.
Según la acusación, la trama habría ofrecido a empresarios la posibilidad de obtener gestiones y ventajas ante distintas administraciones a cambio de dinero, regalos y otras contraprestaciones.
El caso adquirió una enorme repercusión pública por las reuniones mantenidas con empresarios, algunas de ellas en Madrid y en dependencias del Congreso, y por los encuentros privados y fiestas con prostitutas que aparecieron durante la investigación.
Ayer, 24 de septiembre, la jueza decretó la apertura de juicio oral contra 14 personas por la pieza principal de la causa. Entre los delitos que se atribuyen a los acusados figuran, según los casos, cohecho, tráfico de influencias, prevaricación, estafa, falsedad documental y pertenencia a grupo criminal.
La Fiscalía solicita ocho años de prisión para Tito Berni; once para Taishet Fuentes (sobrino del exdiputado); 13 para el empresario e intermediario Marco Antonio Navarro Tacoronte; y dos años de prisión para el general retirado de la Guardia Civil Francisco Espinosa Navas (este último habría utilizado su posición institucional y sus contactos para dar cobertura y credibilidad a las gestiones que la trama ofrecía a empresarios).
En cualquier caso, ¿por qué será que en las tramas de corrupción del PSOE es habitual que aparezca la prostitución?