Se fue nuestro muy activo presidente a culminar su viaje a Estados Unidos con una visita a Boston, para codearse con el estamento académico de Harvard, y con sus estudiantes, ante los que pronunció un discurso centrado en los riesgos que atribuye a los «tecnooligarcas». Pero, hete aquí, que uno de esos jóvenes alumnos le salió curiosillo a Sánchez y le preguntó, por su mujer, su hermano y, en general, por los casos de corrupción que cercan a su gobierno. ¡Cuanta osadía universitaria!

Pero, el presidente, tal como nos tiene acostumbrados tiró de su retórica e intentó dar la vuelta a la situación: Corrupción es lo de la ultraderecha, lo de mi mujer y mi hermano "es otra cosa". Por ejemplo, un ataque personal, un ardid de la oposición y de dicha ultraderecha, una línea roja sobrepasada por ambos y, sobre todo, es "triste", por Begoña y David son "inocentes". No se pierdan el vídeo con la pregunta del estudiante -por cierto, parte de la prensa española podía aprender de él- y la respuesta de Sánchez. No se pierdan el vídeo, que demuestra que lo del presidente del Gobierno español nos lleva a la duda: ¿es caradura o locura?