AENA crece en Reino Unido, una de sus regiones clave, pero no lo hace de la mejor forma y encima paga un precio caro. El gestor aeroportuario ha entrado a lo grande en los aeropuertos de Leeds Bradford y Newcastle (comprando el 51% y el 49%, respectivamente) por 309 millones de euros… y no ha recibido aplauso del mercado en los primeros compases de la sesión, cuando su cotización ascendía un 0,26%, por debajo del Ibex 35 (+0,55%). Eso sí, tras la conference call, donde el vicepresidente ejecutivo de AENA, Javier Marín, ha defendido la operación porque “nos asegura crecimiento en un mercado estable” y con “sólidas” perspectivas a largo plazo, la cotización de AENA se ha animado un poco, llegando a ascender un 0,47%, pero el entusiasmo ha durado poco y se ha mantenido por debajo de la evolución del selectivo español.

El gestor aeroportuario español (controlado en un 51% por el Estado a través de Enaire) ha anunciado la compra del 51% del capital de la nueva sociedad propietaria y gestora del 100% del aeropuerto de Leeds Bradford y del 49% del de Newcastle. Por su parte, el fondo inversor en infraestructuras InfraBridge Investors seguirá controlando el 49% de la nueva sociedad… y es un conocido de AENA, pues es dueño del 49% del aeropuerto de Londres-Luton, donde AENA controla el 51%. Ante todo esto, se puede recordar que cuando se presentaron los resultados récord de 2024, el presidente y CEO del gestor aeroportuario, el socialista catalán Maurici Lucena, apuntó que “miramos todo pero somos muy prudentes” y “somos responsables con los recursos financieros de nuestros accionistas”, e incluso quiso dejar claro que optarían por oportunidades para tener el control, como hasta ahora han hecho en el aeropuerto de Luton o en los activos de Brasil. Además, meses más tarde, en la Junta de Accionistas, lanzó un recado a los inversores: “No siempre ven bien nuestros planes de expansión internacional, pero esperamos que confíen en el buen tino de AENA”.

Los aeropuertos británicos en los que ahora entra AENA tienen una cuota de mercado del 3,2% y cerraron su último ejercicio fiscal (abril de 2024 a marzo de 2025) con 9,5 millones de pasajeros. En concreto, el de Leeds Bradford tuvo 4,3 millones de pasajeros, ingresó unos 64,33 millones de euros y logró un resultado bruto de explotación (ebitda) de 23,45 millones. Por su parte, el de Newcastle tuvo 5,2 millones de pasajeros, ingresó 101,9 millones y su ebitda fue de 57,15 millones. El gestor aeroportuario ha destacado que son activos no regulados y de tamaño medio, con los que fortalece su posición en Reino Unido, donde ya poseen el 51% del aeropuerto de Londres-Luton, el cuarto del área metropolitana londinense y el quinto del país, que tuvo unos 16,94 millones de pasajeros en 2024. Así, sumando los tres activos, alcanza unos 26,6 millones de viajeros, lo que supone un 9% de cuota de mercado. Además, AENA ha destacado que “Leeds Bradford y Newcastle son aeropuertos regionales en propiedad, una categoría poco común y altamente atractiva de activos de titularidad perpetua que aportan resiliencia estratégica y económica a largo plazo”. Además, no se puede olvidar que en Europa, “España y Reino Unido son los países que concentran el mayor porcentaje de tráfico, posición que se espera mantener a largo plazo”, y en el primero ya está invirtiendo para ampliar los aeropuertos de Madrid y Barcelona, por ejemplo, y en el segundo ha aumentado su presencia al entrar en dos nuevos activos.

Sin embargo, los analistas del Banco Sabadell (curiosamente el banco en el que trabajó Lucena entre mayo de 2016 y julio de 2018, cuando fue elegido por el Gobierno Sánchez para ponerse al frente de AENA) han valorado de forma negativa la última operación porque, en su opinión, supone adquirir “dos activos que en principio no tienen ningún tipo de ventaja competitiva, que muestran unas métricas operativas y financieras por debajo de las suyas propias, y que pagan por ellos un múltiplo superior al que cotiza la propia AENA (12 x ratio implícito vs alrededor de 10x EV/Ebitda de AENA). Asimismo, creen que “las posibles sinergias serían limitadas” y consideran que el tamaño de la operación no es relevante porque supone menos del 1% de la capitalización de la compañía. 

El aeropuerto de Leeds Bradford consolidará globalmente en AENA, mientras el de Newcastle lo hará por puesta en equivalencia. Eso sí, el gestor aeroportuario no tendrá que afrontar requisitos de inversiones obligatorias, por lo que se adaptará a las necesidades que surjan del tráfico y de la demanda. Y la previsión es que la operación se pueda cerrar en el segundo trimestre del próximo año, una vez obtenidas las aprobaciones regulatorias pertinentes. De cada a 2026, recuerden que el gestor aeroportuario subirá las tasas aéreas, pues ha ganado la batalla a las aerolíneas,... y los viajeros pagarán más por sus billetes.