
Finalmente, AENA ha ganado el pulso que mantenía con las aerolíneas por las tarifas aeroportuarias. Y es que la CNMC ha confirmado que dichas tasas subirán en 2026... y por tanto, también lo harán los billetes.
El regulador de la Competencia que preside Cani Fernández no ha dado ninguna sorpresa, pues ha confirmado la subida del 6,44% en las tasas aéreas para 2026, a pesar del fuerte chantaje que ha venido haciendo Ryanair al Gobierno en los últimos meses. Eso sí, la CNMC ha ajustado al alza en un 0,2% la previsión de tráfico aéreo de AENA, hasta 334,3 millones, por lo que las mayores tasas se traducirán en un ingreso máximo por pasajero de 11,02 euros, en lugar de los 11,03 euros planteados en un principio por el gestor aeroportuario que preside Maurici Lucena y frente a los 10,35 euros actuales. O sea, el incremento, será de 0,67 euros por pasajero, en lugar de 0,68 euros.
La CNMC ha recordado que durante los periodos regulatorios de 2017 a 2021 y de 2022 a 2025, dichas tarifas permanecieron estables o bajaron de un ejercicio a otro, salvo de 2023 a 2024, cuando subieron un 4,09%. Su decisión se conoce una semana después de que el Congreso rechazara congelar dichas tasas: PSOE, Sumar, Junts, ERC, EH Bildu y PNV votaron en contra de la enmienda a la Ley de Movilidad Sostenible que el PP sacó adelante en el Senado y que proponía congelar las tasas. Recuerden que dicha enmienda provocó que AENA advirtiera que tendría que “reexaminar la propuesta de inversiones reguladas de 9.991 millones de euros en el periodo 2027-2031”. Como en Congreso rechazó la citada enmienda, dicha reexaminación de las inversiones no se llevará a cabo.
Desde la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) se ha rechazado la subida de las tasas aéreas que ha confirmado la CNMC. Eso sí, se considera que la mayor estimación de pasajeros abre la posibilidad de que se establezca una rebaja de cara al próximo Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III) para el periodo 2027-2031, el cual previsiblemente será aprobado por el Consejo de Ministros en septiembre de 2026. Pero hasta que este momento llegue, aún hay que volar bastante, y por ahora, la única certeza es que las tarifas aeroportuarias (o sea, lo que AENA cobra a las aerolíneas por usar sus terminales, pistas, pasarelas, controles de seguridad...) serán más altas... e incrementarán los precios de los billetes de avión.
En definitiva, el más perjudicado será el pasajero... pues las aerolíneas tendrán que pagar más tasas, pero también ingresarán más al vender unos billetes más caros.











