La cifra supone casi la cuarta parte de la plantilla, formada por 4.300 empleados

La compañía se niega a confirmar la cifra hasta que no se inicien conversaciones con los empleados.
En marzo de este año ya hizo un ERTE de dos semanas.
Sin embargo, no ha abierto es de las pocas compañías de telefonía móvil que no ha hecho expedientes de regulación de empleo en 10 años.

Vodafone ha convocado a los sindicatos a una reunión este martes para iniciar las negociaciones destinadas a  presentar un Expediente de Regulación de Empleo, que según ha publicado Europa Press afectaría aproximadamente a 1.000 trabajadores, casi un 25% del número de empleados que la multinacional británica tiene en nuestro país. La actual platilla de Vodafone en España ronda los 4.300 trabajadores.

Fuentes de la compañía han confirmado a Hispanidad que la reunión se celebrará este martes, pero rehúsan precisar la cifra del ajuste hasta que no se haya infomado de ella a los sindicatos, ya que podría poner en peligro el procedimiento.
 
Tras la reunión se abriría un proceso de negociación que duraría 30 días y que promete ser complicado. La media de edad de la plantilla es de 38 años, y por ello, en la inmensa mayoría de los casos no podrán acogerse a la actual legislación vigente -por muy poco tiempo- sobre las jubilaciones anticipadas.

En el pasado mes de marzo Vodafone España y los sindicatos se pusieron de acuerdo para la firmar de un ERTE, Expediente de Regulación de Temporal de Empleo, de dos semanas de duración para el año fiscal 2012-2013. También se redujo en un 10% el sueldo variable correspondiente al mismo ejercicio. El acuerdo recogía el compromiso de la empresa de no aplicar un expediente de regulación de empleo extintivo hasta el 1 de abril de 2013, algo que, según han declarado a Hispanidad fuentes de la compañía, se va a cumplir. Al mismo tiempo destacan que Vodafone es de las pocas compañías de Telefonía que no ha iniciado ningún expediente de regulación de empleo en los últimos diez años.

El hecho de que la compañía denunciara a finales de 2012 el convenio colectivo vigente, no presagiaba nada bueno para los empleados, a juicio de los sindicatos, aunque la dirección restó importancia al hecho. Vodafone explicó en ese momento que la denuncia del convenio no prejuzgaba una actuación por su parte, sino que simplemente quería tener las manos libres para adaptarse a las circunstancias actuales.

En noviembre de 2012 Vodafone España ajustaba a la baja el valor de la compañía, en 4.000 millones de euros, y alegaba como motivos la caída de los ingresos y la difícil situación económica, que se había deteriorado significativamente desde finales de marzo, cuando la operadora de telefonía móvil ya rebajó su valor en 1.128 millones de euros.

Los resultados del primer semestre de su ejercicio fiscal arrojaban un un descenso del 11% de los ingresos. El EBITDA había caído un 12,7%, aunque la compañía argumentaba que había logrado mantener estable su margen en el 27,2% gracias a la reducción de costes.

Sara Olivo
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