• Y de los cursos de Formacion del Forcem, se reparten 345 millones de euros con la patronales CEOE  y CEPYME.
  • El Gobierno sólo ha reducido un 20% determinadas subvenciones, el resto sigue igual.
  • USO critica que los cursos para parados y trabajadores no los gestione el Servicio Nacional de Empleo.
  • Muchos cursos están teledirigidos antes de salir para que vayan a parar a manos de los Sindicatos mayoritarios.

Con un éxito que tal vez no esperaban, gracias al buen tiempo y a la desesperanza general, CCOO y UGT celebraron la manifestación del pasado 19 en toda España. "Esto nos pasa, por un gobierno facha…" era una de las consignas más gritadas. Hubo quien, agarrado a una pancarta, comentaba que contra la derecha se vive mucho mejor. Y mejor se puede vivir si se pone al Gobierno contra las cuerdas.

Las subvenciones que reciben los sindicatos, uno de los mayores motivos de descrédito de los mismos fue mencionado por Soraya Sáenz de Santamaría en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, quien pidió a los sindicatos una mayor transparencia. La frase, según ha señalado a Hispanidad José Luis Fernández Santillana, Secretario de Relaciones Institucionales de USO queda muy bien, pero la vicepresidenta  "sabe lo que tiene en su casa. Sólo hace falta que se mire el BOE".

Aunque el Ejecutivo ha anunciado una bajada del 20% en las subvenciones, hay mucho por hacer para recortar el gasto en estos conceptos. "Desde USO ya dijimos cuando empezó la crisis que teníamos que ser ejemplares. Y una forma de serlo es renunciar a las dietas o subvenciones por delegado ligadas a la representatividad en las comisiones consultivas organizadas por el Estado. Se pueden quitar perfectamente. Si yo ya cobro por ser Delegado Sindical y la Comisión es en Madrid no debería percibir nada. Esas dietas y pluses las pagamos entre todos los contribuyentes".

Fernández Santillana destaca que sin contar las subvenciones del FORCEM, tanto CCOO como UGT se embolsan al año 100 millones de euros cada uno en concepto de subvenciones de todo tipo y condición. Estaría muy bien que el  Gobierno aclarara si va a tocar sólo las subvenciones institucionales, las de los departamentos ministeriales,  las de las administraciones autónomicas y algunos concursos convocados, es un ejemplo, como los organizados por entidades como la Dirección General de Pesca, con un perfil tan determinado que ya se sabe dónde van a ir a parar. Hay subvenciones teledirigidas ya de antemano y dotadas con cantidades como 30.000 ó 90.000 euros diseñadas para que vayan a parar a manos de los dos sindicatos de antemano".

Luego está el problema del FORCEM, los cursos para parados y trabajadores administrados por sindicatos y patronales. "UGT, CCOO, CEOE y CEPYME gestionan 2.300 millones entre las cuatro a partes iguales. De ahí se quedan con entre un 15 y un 20%", señala Fernández Santillana. Las cuentas no pueden ser más claras. Según el Secretario General de Relaciones Institucionales y Comunicación de USO, "entre los dos sindicatos y la patronal se reparten 345 millones de euros. Los cursos van destinados siempre a los sindicatos mayoritarios, y no se respeta el derecho del trabajador a decidir con quién quiere ser formado".

USO, un sindicato independiente con 100.000 afiliados, cada vez más valorado por los trabajadores, que ha ganado numerosas sentencias por la adjudicación "teledirigida" de subvenciones, señala que lo más fácil sería tirar del Servicio Público de Empleo, "serviría para prestigiarlo. No se limitaría sólo a dar dinero a los parados. Probablemente necesitaría más recursos, con lo cual se crearían más puestos de trabajo. Algo que no estaría nada mal... Y los cursos habría que concederlos en igualdad de concurrencia, valorando la calidad de éstos, y la ampliabilidad de los mismos".

Con respecto a la utilización de las ETT's como agencias de colocación por parte del Estado, "no hay nada nuevo", señala Fernández Jiménez. "Ya lo hizo el anterior gobierno sin magnificarlo tanto porque sonaba mal. Primero fueron las agencias privadas sin ánimo de lucro, luego se aprobaron con ánimo de lucro. Antes las ETT's tenían empleados fijos y los cedían a las empresas con carácter temporal. Habrá que ver cómo se articula esto, y en qué condiciones se va a dar este trabajo, porque puede ocurrir que vayamos a peor y las ETT's se conviertan en agencias de empleo que contraten a los empleados de forma temporal".

¿Verdaderamente está el Gobierno en disposición de echarle un pulso a los sindicatos? ¿Hasta qué punto está dispuesto a meter la tijera y acabar con los privilegios de los que disfrutan por el hecho de ser mayoritarios? ¿Dejarán de ser en algún momento estas fuerzas sindicales un instrumento al servicio de los partidos políticos?

Andrés Velázquez
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