• El presidente ucraniano Poroshenko acusa a Rusia de lanzar una "agresión directa y abierta" contra Ucrania.
  • Pero al presidente ruso le da lo mismo: dice que la culpa es de Kiev por no negociar con los separatistas.
  • El Kremlin intensifica la guerra comercial: sustituye los productos europeos por los hispanoamericanos.
  • En el frente, el Ejército ucraniano ha rendido el aeropuerto de Lugansk a los separatistas.
  • Y Kiev libera a los diez soldados rusos apresados en territorio ucraniano.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin (en la imagen), parece dispuesto a poner toda la carne en el asador en su disputa por los territorios ucranianos y ha iniciado movimientos en todos los frentes: diplomático, militar y comercial. Otra cosa es que si Europa jugara la partida con ingenio, Putin dejaría de ser el enemigo. Al fin y al cabo, la proximidad con Rusia está en compartir muchos valores occidentales con ellos, parámetros en los que estamos a años luz con China o India.

Al margan de esas consideraciones, en el diplomático, Putin ha recriminado al Gobierno de Ucrania que no entable un diálogo político directo y comprometido con los separatistas del este del país y ha asegurado que estos rebeldes están logrando avances frente a las tropas de Kiev. En opinión de Putin, el Ejecutivo central ucraniano "no quiere desarrollar un diálogo político sustancial con el este del país", precisamente cuando las partes volverán a verse en Minsk para tratar de lograr una solución al conflicto.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha dicho: "Rusia no intervendrá militarmente en Ucrania", sino que aboga por una solución pacífica a la crisis en el país vecino. Aunque, dadas las informaciones que llegan, se trata más bien de una afirmación cínica la de Lavrov...

En el frente comercial, el presidente ruso ha advertido a Europa de que ahora colabora con Hispanoamérica y que a los productores habituales -entre los que se destaca principalmente la Unión Europea (UE)- les costará volver al mercado ruso, tras el veto a las importaciones de frutas, verduras, lácteos, carne y pescados.

"Resultaba extraño oír que los colegas europeos se dirigen a ellos (a los países orientales y de Hispanoamérica) para que no suministren a Rusia sus productos alimenticios, eso es sencillamente ridículo. Es difícil de imaginar que los representantes del negocio no van a aprovechar esta oportunidad de entrar en nuestro mercado", ha apostillado. Putin ha asegurado que "después será difícil, o casi imposible, mover a los exportadores que se consoliden en el mercado ruso", algo que perjudicaría enormemente a los proveedores europeos, que, según el presidente ruso, "se sienten decepcionados por sus gobiernos".

En el frente militar, las tropas ucranianas han rendido a los separatistas el aeropuerto internacional de la ciudad de Lugansk, según ha reconocido en rueda de prensa el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania, Andréi Lisenko. Los combates por el recinto aeroportuario no han cesado prácticamente en ningún momento desde que fue tomado por las tropas ucranianas el pasado mes de junio.

Sin embargo, Ucrania ha liberado a los diez soldados rusos que fueron apresados hace una semana tras cruzar ilegalmente la frontera. "Las negociaciones no fueron nada fáciles. Con todo, reinó el sentido común y todo terminó bien. Lo principal es que los chicos ya están con nosotros, en Rusia. Quiero subrayar que nosotros nunca abandonamos a los nuestros", ha señalado el general ruso Alexéi Ragozin, comandante adjunto de las Fuerzas Aerotransportadas de Rusia.

Pero Putin va a lo suyo y si tiene que movilizar todos los frentes, lo hará, como ya lo está haciendo.

Andrés Velázquez
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