El IPC subyacente, que no contabiliza los precios de la energía, se mantiene en el 1,4%

Los datos del IPC del mes de agosto auguran un septiembre terrible, con la subida del IVA. El segundo mes del verano, según datos del INE, ha subido un 2,7%, motivado fundamentalmente por el alza de los carburantes, que ha sido del 4,9% y ha tenido una repercusión del 0,332% sobre la cifra final. Ha registrado una espectacular subida también la carne de ovino, un 4,3%, motivada por el alza en los costes de producción,  mientras las prendas de vestir (-1,1%), el calzado (-1,3%), los medicamentos y otros productos farmacéuticos (-1,8%) han bajado de precio.

A la hora de explicar la subida, el Ministerio de Economía, en su análisis de los datos, otorga importancia a la subida de los alimentos frescos en general (2,7%), amén de al aumento de los carburantes.

Alimentos y bebidas no alcohólicas presentan una variación anual del  2,0%, dos décimas por encima del mes anterior. En esta evolución destacan las subidas de los precios de las frutas frescas (1,9%) y las patatas y sus preparados (2,4%), que contrastan con las bajadas de agosto de 2011.

La tasa del 2,7% alcanzada en agosto es la más alta que registra el IPC durante este año y la más elevada desde noviembre del ejercicio pasado, cuando la inflación interanual se situó en el 2,9%.

La tasa anual de la inflación subyacente (índice general sin alimentos no elaborados ni productos energéticos) se mantiene en el 1,4%.

Sara Olivo
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