Con un gesto de hastío inhabitual en él, Mariano Rajoy (en la imagen) abandona el hemiciclo durante la mañana del miércoles. "Ya he dicho que no", respondió a la periodista que le preguntaba si iba a subir el IRPF y el IVA. Pues no, no había dicho que no. La tarde anterior dejó en el aire una posible subida de los dos impuestos clave: IRPF e IVA, que ya subiera en 2012 y en más que mediana proporción.

Decíamos ayer que el miedo comienza a reinar en el PP. Pero la solución no está, como pide Dolores de Cospedal, en el nombramiento de un vicepresidente económico. El problema tampoco radica en el equipo económico, sino en el propio Rajoy, incapaz de cambiar y prisionero mental del IV Reich, esa política económica alemana que pretende una Europa de dos velocidades: la suya y la de los demás.

Hitler y Merkel no son iguales, porque el primero es un genocida y la segunda es una mujer que cree en la libertad. Ahora bien, se parecen en algo: ambos condicionan el hombre al sistema. El primero a un sistema racista y pagano; la segunda al sistema que imponen los mercados financieros. Hitler condicionaba Europa a la bota de sus ejércitos y Merkel condiciona el futuro de los europeos al mantenimiento de la primacía económica alemana. Hitler destruía vidas y Merkel destruye la economía de sus socios europeos.

¿Cuál es el cambio necesario de política económica El que ya hemos dicho: dejar de acosar a la pequeña propiedad privada y valorar más al emprendedor que al rentista. Y junto a ellos, mejorar los salarios más bajos. Primero, las economías particulares y familiares; luego, la economía nacional. De otra forma, no se creará empleo.

Pero me temo que Rajoy no va a cambiar nunca.

Eulogio López

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