• Al igual que ocurre con la reforma laboral, las cuentas de este año se quedan desfasadas antes de nacer.
  • El Gobierno sólo ha contado con el apoyo de UPN.
  • Para el PP, "permitirán reducir el déficit público", "ganar credibilidad, generar confianza y acabar con la incertidumbre".
  • Para la oposición, sin embargo, son unos presupuestos "ineficaces contra la crisis".
  • De momento, los mercados no han mostrado ninguna reacción a su aprobación.

A la hora de analizar las cuentas públicas hay que tener en cuenta el coste de la financiación que vamos a necesitar. Si ese cálculo se hace sobre una base no real, al final las cuentas no salen. Eso es lo que sucede con los Presupuestos Generales de Estado (PGE) que el Pleno del Congreso ha aprobado este jueves gracias a los votos del PP y del diputado de UPN.

Y es que las cuentas públicas elaboradas por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro (en la imagen), contemplan un escenario más favorable para la financiación del Estado que la que es en realidad. Así, no sirve de mucho plantear unos presupuestos en un escenario en el que la rentabilidad del bono español a 10 años -el bono de referencia- está al 4%, si este jueves esa rentabilidad rondaba el 7%.

Aún así, para Antonio Gallego, portavoz del PP en materia de Presupuestos, estamos ante unas cuentas que "permitirán reducir el déficit público" y "ganar credibilidad, generar confianza y acabar con la incertidumbre". "Esto sólo se consigue si demostramos que podemos equilibrar las cuentas y devolver lo que nos han prestado", ha explicado. Claro que cada vez nos resulta más difícil devolver lo que nos prestan si el interés que tenemos que pagar es del 7%. Y no lo digo yo, lo dice el presidente Rajoy.

Durante el debate, la oposición ha achacado al Ejecutivo su obsesión por atajar el déficit: "Se sacrifica todo a un único objetivo que ni siquiera se va a logar", ha manifestado la portavoz socialista, Soraya Rodríguez.

En cualquier caso, y no deja de ser curioso, se trata de unos presupuestos que se aprueban un mes antes del comienzo de la tramitación de las cuentas del año que viene.

Y aunque es cierto que coinciden con el comienzo de la Cumbre Europea sobre el futuro del euro, la aprobación de estos PGE no ha tenido ninguna repercusión en los mercados. La prima de riesgo continúa alrededor de los 540 puntos básicos y la rentabilidad del bono a 10 años ronda el 7%.

Mariano Tomás

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