Los obispos de EEUU consideran que la excepción planteada por Obama sigue siendo "inaceptable"

 

Como contamos en Hispanidad, el Departamento de Sanidad de EEUU aprobó el pasado mes de agosto una normativa, dentro de la reforma sanitaria de Barack Obama, por la cual obliga a las organizaciones caritativas, centros médicos y universidades de afiliación religiosa a ofrecer gratuitamente a sus empleados fármacos anticonceptivos, abortivos y esterilizaciones. El Gobierno de Obama ratificó esa norma el pasado 20 de enero. Como se sabe, las píldoras -tanto las anticonceptivas como las del día después- pueden tener efectos abortivos.

La rebelión de los católicos -y otros grupos religiosos- no se hizo esperar, ante lo cual, Obama propuso este viernes 10 de febrero una exención para la nueva norma, que parecía una marcha atrás: ofreció que las instituciones religiosas como hospitales y obras de caridad estén exentas de la obligación de suministrar anticonceptivos; pero en esos casos los empleados deben obtener ese servicio gratuito por parte de las aseguradoras privadas externas. Es decir, las mismas pólizas que reciben fondos de instituciones católicas continuarán cubriendo anticonceptivos, control natal y medicamentos abortivos para cada empleado de estas organizaciones.

Y claro, no ha colado. Los obispos norteamericanos consideran que la excepción sigue siendo "inaceptable" y que atenta contra la libertad religiosa y han denunciado que el supuesto compromiso "tiene trampa", porque las aseguradoras cobrarían siempre de algún modo los anticonceptivos a los hospitales, por lo que estos seguirían siendo "cómplices indirectos".

Los obispos de Estados Unidos señalaron que la nueva propuesta hecha por el gobierno del presidente Barack Obama, con respecto a la cobertura de los abortivos, la esterilización y la anticoncepción "continúa entrometiendo al gobierno innecesariamente en la gestión interna de las instituciones religiosas, y es una amenaza de coerción hacia las personas y grupos religiosos a violar sus convicciones más arraigadas".

Además, los prelados han solicitado la completa revocatoria del mandato y han pedido a los católicos de todo el país "unirse en este esfuerzo de proteger la libertad religiosas y el derecho a la objeción de conciencia de todos". En el texto, los prelados de la USCCB denuncian que estos planes de seguro, a los que se oponen, tratan el embarazo como si fuera una enfermedad cuando no lo es. "Además los planes que obligan a cubrir abortivos violan las leyes federales sobre objeción de conciencia. Por ello solicitamos la revocatoria de todo el mandato".

El comunicado de los obispos añade que con su anuncio del 10 de febrero, el presidente Barack Obama intenta imponer una "grave carga moral" a los católicos al obligarlos a actuar en contra de su libertad religiosa y de conciencia.

Y es que don Barack pertenece al denominado Nuevo Orden Mundial, ese conglomerado de instituciones supranacionales que quieren realizar ingeniería social y cambiar la mentalidad y la moral cristiana de mucha gente, imponiendo la suya propia.

Afortunadamente, todavía quedan países -como EEUU- con católicos dispuestos a no ceder a esas imposiciones.

José Ángel Gutiérrez
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