Una periodista de un diario progresista exigía el jueves -rueda de prensa tras el Consejo de Ministros- a la vicepresidenta Sáenz de Santamaría que aclarase cuándo iba a pedir el Gobierno el rescate y las condiciones que les impone Europa. Naturalmente, nueve meses después de sentarse en la sala de prensa de Moncloa, doña Soraya ya es una experta en no responder, como lo era su antecesor en el cargo, Pérez Rubalcaba.

Pero el problema es la pregunta misma: ¿desea nuestro redactor que España pida el rescate? ¿Sabe lo que eso significaría? Que no, que el enigma no consiste -o no debería consistir- en cuándo y cómo se va a pedir el rescate sino en si se va a pedir o no.

Por el momento, Rajoy (en la imagen) juega con el equívoco y Merkel también. Ahora bien, los especuladores financieros son unos miserables pero no son idiotas. Por tanto, esa situación no debe mantenerse. Y la respuesta al enigma debe ser: Mariano, anuncia que nunca presentarás el rescate, nunca jamás.

Otrosí, lo que los medios españoles deberían hacer es opinar si se debe pedir ese rescate o no, no preguntar cuando nos llevan a la horca.

Eulogio López

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