A unos cien de metros más abajo del hotel Eurostars, situado en una de las cuatro torres del Paseo de la Castellana -con capuchas de paño grueso y ropa de abrigo, y mochilas de comida y banderas anglosajonas- esperaban sentadas las mamás con sus retoños entonando «a capella», del grupo musical One Direction.


Niall Horan, Liam Payne, Harry Styles, Zayn Malik y Louis Tomlinson brincaron a la fama en una pugna televisiva, patrocinados por el productor Simon Cowell. De su primer disco, «Up all night» han trajinado más de cinco millones de ejemplares que han sido útiles para alcanzar el puesto número uno en el ranking «Billboard». Ahora exhiben «Take me home», su disco número dos.

Al preguntarles sobre las drogas contestaron: «¿Drogas? Nosotros seguiremos tomando Pepsi», dijo Niall Horan. El grupo tiene rubricado un acaudalado contrato con este néctar refrescante. Son unos adolescentes agraciados, limpios, amables y satisfechos.

Por otra parte, la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, sigue difundiendo la campaña de publicidad a través de los diversos medios de comunicación bajo el eslogan "es un experimento real, un joven ha dedicado 144 horas a aprender surf desde cero". Es el tiempo que un adolescente puede dedicar a las drogas o al alcohol.

Entre las campañas que la FAD ha lanzado a través de los diversos medios de comunicación, cabe destacar la acción publicitaria bajo el lema: "Las drogas no sólo perjudican a quienes las consumen". "Todo tiene un precio". Busca concienciar a la sociedad sobre la presencia de los estupefacientes como un producto que lleva al despilfarro. La idea creativa de la acción descansa sobre la aseveración: "Lo más peligroso de las drogas es olvidarnos de lo que realmente son".

Asimismo, se ha presentado otra campaña publicitaria destinada a los jóvenes, en edad escolar,  advirtiéndoles de los peligros de la droga, bajo el lema: "Drogas. ¿te la vas a jugar?". La campaña apela a la responsabilidad de los adolescentes. Humear porros acrecienta las secuelas de las drogas. "Las drogas siempre pasan factura. Abre los ojos", dice la comunicación del Plan Nacional sobre Drogas.

La droga llega directamente al cerebro. El estudio de la Oficina Nacional de Control de la Drogadicción de Washington, refrenda que las drogas pueden producir daños como zozobra, melancolía, brotes psicóticos y tendencias al suicidio. ¿Será esto lo que algunos buscan, en clara línea con la cultura de la muerte?

"He visto a los más grandes espíritus de mi generación arrastrarse de madrugada por las calles de los negros, en busca de la droga urgente imperiosa", afirma Allen Ginsberg.

Clemente Ferrer
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