Cuando hablamos de contenidos informativos, de periodismo, la verdad y el interés público constituyen la clave de información, de la misma manera que si hablamos de forma es el buen servicio lo que importa.

Ahora bien, ¿Facebook cuida los mensajes mentirosos, calumniosos u ofensivos Evidentemente, no.

Por tanto, no hablemos de nuevo periodismo al referirnos a las redes sociales. El periodismo exige responsabilidad ante esos tres elementos. Mentira, calumnia y ofensa. Y también exige que se publique lo que es cierto pero de interés público. Ejemplo: informar a un niño de que su padre es un alcohólico no es información de interés público, aunque es cierto.

El señor Mark Zuckerberg (en la imagen), de Facebook, no es el hacedor del nuevo periodismo. Las redes sociales no son periodismo. Son un patio de comadres que, por exhibirse ante el público, deben responsabilizarse de su contenido, no sólo del buen servicio técnico que representan, de la misma manera que el director de un periódico no debe publicar ciertas cosas porque no son verdad o porque no son de interés público.

No basta con proporcionar un buen servicio técnico. Porque Internet sólo es una infovía. Lo importante son los contenidos que circulan por ella. En este sentido, cambiar el periodismo por las redes sociales es como cambiar la información por la comunicación. Una considerable tragedia, créanlo.

Lo que quiere el señor Zuckerberg es controlar la información mundial. Un acto filantrópico y muy humanitario que a mí me parece una considerable tragedia. Pero no se preocupen: nunca lo conseguirá.

Eulogio López

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