Lo resaltaba la directora de Cine de 13TV y responsable de esta misma sección en Hispanidad.com, Juana Samanes.

Melissa Leo, que recibió el Oscar a mejor interpretación femenina de reparto por su trabajo en The fighter, soltó un fuck y se armó la gorda. Un taco, no una blasfemia, ni una irreverencia, pero a los norteamericanos de Hollywood, que no son precisamente muy píos, les molesta la vulgaridad en sus celebraciones. Por eso, aunque las actrices vayan luciendo escote, en el resumen de las películas nominadas intentan evitar las escenas procaces. No es una cuestión de moral, sino de estilo, porque a la gente se le puede revolver la conciencia pero también el estómago.

Por contra, la gala de los Goya se inauguraba con el intelectual Buenafuente disfrazado de ángel, al parecer ángel blanco, y el resto fue lo que se esperaba: mariachi progre, y ya saben en qué consiste el progresismo: arriba los curas y abajo las faldas.

Y no hace falta decir más.

Eulogio López

[email protected]