• Y podría ser para bien.
  • Al bono español le exigen una rentabilidad del 7,29% con una prima de riesgo en el récord histórico de 611 euros.
  • El Ibex se derrumbó un 5,8%, la mayor caída del año: las empresas españolas, a precio de saldo.
  • Europa sólo apoya a tres bancos españoles e impone 32 condiciones a todos los bancos.
  • Y la más ayudada, Bankia, pierde más del 10%. Es decir, un éxito.
  • El plan de rescate no salva a los suscriptores de preferentes, que tendrán que asumir pérdidas.

Viernes negro donde los haya. El bono español supera con creces, por vez primera, el 7,29% de interés y, en consecuencia, la prima de riesgo bate también el récord histórico: 611 puntos. Y eso un día después de que el Congreso aprobara el golpe más duro a nuestros bolsillos desde que comenzara la legislatura, en forma de aumento de impuestos y reducción de algunos salarios y de muchas prestaciones. El plan de Mariano Rajoy (en la imagen) ya está descontado.

Sólo en 2012 los intereses de la deuda se nos llevaran 9.000 millones de euros más que el año anterior. En cifras absolutas, todo lo ingresado por el Estado con cargo a nuestros bolsillos. ¿De qué sirven los dolorosos ajustes si seguimos pagando cada vez más a los mercados? Exactamente: no sirve de nada.

Esta vez, además, la renta variable ha ido de la mano con la crisis de la deuda soberana. Para ser exactos, la Bolsa de Madrid cerraba la semana con la más fuerte bajada del año: las empresas españolas están a tiro de opa y a precio de saldo.

Y por fin, el Eurogrupo aprobó el plan de rescate de la banca española: hasta 100.000 millones de euros y empezando por una primera partida de 30.000. Todo para salvar tres bancos pero, eso sí, se impone a toda la banca, la buena y la mala, la broma de 32 condiciones que anulan la soberanía inspectora española.

Y por cierto, esos créditos blandos, que no regalos, se nos dan con una condición que puede incendiar las calles... aún más: los suscriptores de preferentes tendrán que aceptar una quita en sus ganancias. La que nos espera.

España, en efecto, está en la puerta de salida del euro. Lo mejor sería que cruzara el umbral, al menos, si Europa no ayuda de verdad: comprando deuda española.

Eulogio López

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