• La compra no superará los 40 millones de euros, a pesar de que CatalunyaCaixa Inmobiliaria cuenta con un volumen de activos de unos 9.000 millones.
  • La operación se enmarca en el proceso de saneamiento: ganar atractivo para una eventual privatización.
  • También negocia con el Banco Popular la venta de su red de oficinas fuera de Cataluña.

Catalunya Banc tiene prisa por vender, sanearse y superar la próxima subasta para su privatización. Negocia con el Popular, como adelantó Hispanidad, la venta de su red de sucursales fuera de Cataluña y este viernes ha cerrado la venta de CatalunyaCaixa Inmobiliaria, su plataforma de gestión de activos inmobiliarios, a fondos de inversión gestionados por Blackstone.

El importe, que en cualquier caso no será superior a 40 millones de euros, estará en función del perímetro de la transacción y de acuerdo con el cumplimiento de los objetivos y condiciones pactados. La cifra no parece muy elevada si tenemos en cuenta que CatalunyaCaixa Inmobiliaria vendió o alquiló 6.000 inmuebles por valor de 680 millones de euros en el 2013, y cuenta con un volumen de activos de unos 9.000 millones. La razones las da la propia entidad: quiere ser "más atractiva para afrontar una eventual privatización" como un banco centrado en Cataluña, donde dispone de una cuota.

La entidad ha informado también en una nota que la venta incluye la gestión de los préstamos destinados a promoción y los activos inmobiliarios adjudicados de Catalunya Banc, los traspasados a la SAREB en 2012 y el traspaso de la plantilla, unos 150 empleados, por lo que se mantendrán los puestos de trabajo. Eduard Mendiluce (en la imagen), actual consejero delegado de CatalunyaCaixa Inmobiliaria, seguirá en el mismo cargo de la nueva compañía.

Catalunya Banc mantiene un nivel de activos inmobiliarios por un 2,5% del total de activos de balance, cifra muy inferior a la media de las principales entidades financieras no nacionalizadas del país, que alcanzan el 8%, ha destacado la entidad.

La venta de la inmobiliaria se enmarca en el proceso de saneamiento de la entidad, en manos del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). Por este motivo, la entidad catalana, presidida por José Carlos Pla, está intentándolo todo para vender la mayor parte de su negocio no estratégico antes de que el Estado subaste la entidad. Ha habido ya -conviene recordarlo- dos subastas fallidas.

Mariano Tomás

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