• La secretaria general del PP asegura que nunca ha cobrado en B.
  • Asimismo, asegura que no hay contabilidad B en Génova y que el partido nunca se ha financiado ilegalmente.
  • Además, afirma que es el tesorero del partido el que tiene el control de los ingresos y los gastos.
  • El Gobierno y el Partido Popular cierran filas y adoptan una postura de máximos.
  • Y lo más importante: parece que a Bárcenas y Pedrojota se les ha acabado la munición.

Tras las comparecencias de Cascos y Arenas, este miércoles era el turno de María Dolores de Cospedal (en la imagen), que ha llegado a primera hora de la mañana a la Audiencia Nacional para responder a las preguntas del juez Ruz.

Como era de esperar, Cospedal ha negado haber cobrado sobresueldos, mucho menos en B, y ha afirmado que no le consta que existieran antes de su nombramiento al frente del partido, en junio de 2008. Por supuesto, ha negado que exista una contabilidad B en Génova y que el partido se haya financiado ilegalmente.

Además, ha asegurado que el control y la gestión de los ingresos y gastos de la formación -también de las donaciones- corresponden únicamente al tesorero.

Tras las declaraciones este martes de Álvarez-Cascos y Arenas y la de Cospedal de este miércoles, se puede ver cómo tanto el Gobierno como el Partido Popular han cerrado filas en torno a este caso y han adoptado una postura de máximos, esto es, de negar todo.

Visto lo visto, el asunto vuelve a la casilla de salida, es decir, que tendrá que ser Bárcenas el que tenga que demostrar sus acusaciones.

Y no podemos olvidar lo más importante: parece que al propio extesorero y al director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, se les ha acabado la munición.

Pablo Ferrer

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