Salgado presiona a Santander, BBVA, Caixa, Popular y Sabadell para que lleguen a 600







 

La vicepresidenta les pide dinero mientras su colega Rubalcaba amenaza con bajarles el sueldo. La colocación entre particulares está asegurada, pero los 1.600 millones de euros siguen en el aire.



En su obsesión por los mercados financieros, la vicepresidenta Salgado ha puesto toda la carne en el asador para que la operación Bankia salga adelante. Se buscan 3.600 millones de euros de los que, en principio, 2.000 serían para particulares y 1.600 para el llamado tramo institucional. El primero marcha viento en popa, pero el segundo no funciona. Es más, los 'hedge fund' no dejan de presionar para obligar a Rodrigo Rato a vender más barato. La vicepresidenta les pide dinero mientras su colega Rubalcaba amenaza con bajarles el sueldo. La colocación entre particulares está asegurada, pero los 1.600 millones de euros siguen en el aire.



En su obsesión por los mercados financieros, la vicepresidenta Salgado ha puesto toda la carne en el asador para que la operación Bankia salga adelante. Se buscan 3.600 millones de euros de los que, en principio, 2.000 serían para particulares y 1.600 para el llamado tramo institucional. El primero marcha viento en popa, pero el segundo no funciona. Es más, los 'hedge fund' no dejan de presionar para obligar a Rodrigo Rato a vender más barato.Y la vicepresidenta Salgado se ha empeñado en que la operación Bankia salga adelante, de otra forma, espera nuevos taques contra la deuda española. Por tanto, se ha puesto en contacto, personalmente, con los presidentes de Santadner, BBVA, Caixa, Popular y Santander, para pedirles que compren, o aseguren la compra, de la mitad del ramo institucional, los 800 millones de euros. Se trataría de que, según cuota, se repartieran esa cantidad, pero se ha encontrado con que los cinco bancos sólo están dispuestos a invertir 500 millones en bloques de entre 80 y 120 millones. La vicepresidenta ha reducido entonces la cantidad a los 600 millones de euros... y en esas estamos.

Eso sí, no ayuda mucho que su colega de Gabinete, Alfredo P. Rubalcaba, amenaza a los banqueros con una tasa sobre salarios, siguiendo los pasos del ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, a su vez refutado por la propia Elena Salgado.

Por otro lado, ya nos hemos referido a la hipocresía del Gobierno que, por una parte amenaza a los banqueros con reducirles el salario para ganar el voto de la izquierda mientras, al mismo tiempo, impide a los accionistas aprobar las retribuciones de los directivos de bancos y empresas.

Miriam Prat

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