• Tras configurar su equipo directivo, el presidente de la operadora aborda dos tareas: despolitizar y desmediatizar Telefónica.
  • Álvarez-Pallete quiere ser neutral. Todavía no sabe que, a estas alturas y en el mejor de los casos, se puede ser imparcial, no más.
  • Por de pronto, desde el PP, Soraya ya ha evitado la destitución de Cebrián y el embargo de PRISA.
  • Enfrente, el grupo socialista que lidera Javier de Paz, con Javier Gómez Navarro como aspirante al Consejo.
  • Y Miguel Barroso, que intenta cobrar peso en la compañía.
  • Pero no se equivoquen: Javier de Paz fue hombre de Zapatero, pero no se entiende con Pedro Sánchez.
"No se puede ser bueno". Así resumía un consejero de Telefónica la posición de José María Álvarez-Pallete, presidente de la compañía, un hombre que siempre ha querido ser neutral, tanto en materia política como mediática. El problema es que Pallete está descubriendo que la neutralidad significa que todo el mundo quiere meterte la mano en el bolsillo o quizás que, simplemente, la neutralidad es imposible. Ahora mismo, Pallete intenta evitar tanto el encontronazo con el PP como con el PSOE. En el PP está Soraya Sáenz de Santamaría, cada día más poderosa, que envía sus órdenes a través de su esposo, Iván Rosa, que trabaja en el departamento jurídico de la operadora. Soraya ha paralizado la operación por la que César Alierta ofrecía a Pallete comprar el 14% que Telefónica posee en PRISA y, con el apoyo de los tres bancos que han capitalizado deuda (Santander, HSBC y Caixabank). Pero Soraya se interpuso porque necesitaba a Cebrián y este, en pago, hizo cambios en la redacción en dirección pro-PP. En dirección opuesta, el consejero de Telefónica, Javier de Paz, que dada su veteranía es uno de los pocos que podría ser presidente, es un socialista que se convirtió en los ojos y oídos de Rodríguez Zapatero, aunque su historia se remonta al felipismo. Amigo personal de César Alierta y también de Pallete, De Paz ejerce como mentor de un grupo de importantes ex altos cargos del PSOE, con gran influencia en la operadora. A saber: Javier Gómez Navarro, ex ministro de Comercio con el PSOE y con un currículo impresionante en materia empresarial, cuyo hermano, Pepe Gómez Navarro, es el director general de Relaciones Institucionales de la compañía. Javier Gómez Navarro aspira a un puesto en el Consejo de la operadora. Porque Pallete ya ha concluido la revisión de su equipo directivo, pero ahora queda la del Consejo. Y en este grupo PSOE de Telefónica apunten también a Miguel Barroso, quien fuera esposo de la fallecida ex ministra socialista Carme Chacón y asesor de Comunicación de Rodríguez Zapatero. Barroso es hombre bien relacionado tanto con el grupo Roures, el personaje que mejor ha sabido torear a Telefónica con los derechos del fútbol, para cabreo de Pallete, y de las grandes multinacionales de la publicidad, sobre todo, WPP. Todo este grupo, que encabeza Javier de Paz (a la derecha de la imagen, junto a Soraya y Pallete), quien, eso sí, no es del agrado del nuevo secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, pues jugó la baza perdedora, la de Susana Díaz en las Primarias del PSOE. En cualquier caso, Pallete no desea favores políticos ni peleas mediáticas, que suelen ir muy unidos. Quiere ser el presidente de una compañía multinacional en un sector que, como el bancario, amenaza con quedarse sin margen. Es más, con sus recientes nombramientos ha sentado su equipo directivo. A continuación deberá hacer un Consejo de Administración a su medida y empezar a prescindir de todos los políticos y antiguos responsables de comunicación  institucional o mediática que, de una u otra forma, cobran de Telefónica. Son muchos, así que a lo mejor estamos ante una tarea a medio plazo, dilatada en el tiempo. Es el coste de despolitizar y de desmediatizar. Eulogio López [email protected]