La progresía no necesita principios pero sí enemigos. Ejemplo, la anciana Maricarmen, quien ha logrado resucitar a un Pedro Sánchez que ya parecía muerto. Lo de Maricarmen es uno entre 1.500 casos pero es igual; de repente, toda la izquierda se ha sentido indignadísima y ya, por el mismo precio, se ha ido al ático de Ayuso para poner a la presidenta madrileña como no digan dueñas. Lo hacen por Maricarmen, claro está.
Toda campaña necesita un eslogan, lo de menos es que sea verdad o mentira. En este caso, el eslogan es el del 'fondo buitre', dejando claro que los fondos son buitres. Ahora bien, ni todos los fondos son buitres, ni todos los buitres son fondos. No me gustan los fondos, entre otras cosas porque el cliente puede ganar o perder, pero el gestor siempre gana. Recuerden que los fondos somos... usted y yo. En concreto, en España hay 25 millones de participaciones (17 y 8) y cerca de 10 millones de hogares han confiado sus ahorros a un fondo. ¿Y cómo rentabilizan esos ahorros los fondos? Pues invirtiendo en títulos públicos o privados con potencial de subida... o aumentando el precio del alquiler a Maricarmen. Pero que conste que lo hacen por nosotros, para que podamos sacarle más partido a nuestros ahorros.
¿Y si son fondos de pensiones? Peor, son los más grandes y son a los que se exigen, por parte de los reguladores, más condiciones y requisitos… porque no pueden fallar en el pago de las pensiones.
¿Fondos-Buitre? Pero si los fondos somos nosotros.