A todo el mundo le ha sucedido (en más de una ocasión, incluso) que la factura eléctrica del verano ha llegado con sorpresa. Muchas veces la culpa es del aire acondicionado, que recibe un mayor uso durante las vacaciones, ¿pero cómo es posible en esos casos en los que se está fuera medio o incluso todo el mes? La culpa la tienen nuestros viejos electrodomésticos.
Muchos aparatos antiguos fueron diseñados antes de los últimos requisitos de eficiencia energética europeos, y eso se nota no solo en su uso diario, sino en un consumo en stand by o modo de reposo que, día a día y sumado al de otros electrodomésticos, pueden engordar sensiblemente la factura. Los más recientes no solo precisan menos electricidad cuando no están siendo utilizados, sino que incorporan modos especiales para vacaciones y funciones de IA con los que su consumo se reduce al mínimo.
Al margen de estos electrodomésticos, también encontramos ayudas de tipo domótico. Dispositivos capaces de cortar por completo la conexión a la red de los aparatos que no vamos a utilizar, reduciendo así el impacto de lo que se conoce como "vampiros eléctricos". En este artículo también vamos a hablar de sus ventajas y funcionamiento. Pincha aquí.
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