El Kirchensteuer no es el 0,7%. El uno es un chantaje, el otro una elección libre. En Alemania, todo aquel que se confiese, por ejemplo, católico, deberá pagar un 9% más en su impuesto sobre el IRPF. Si quieres ahorrarte un 8% de tus impuestos, te declaras agnóstico y a correr.
Luego el Estado se lo entrega a la iglesia elegida. El 0,7% español no tiene nada que ver con eso. No es un extra, es simplemente la opción que te permite el Estado para que puedas elegir a qué iglesia u ONG va el 0,7% de tus impuestos, pero no pagas más si decides que vaya, por ejemplo a la Iglesia católica.
Pero esto no es lo importante, lo importante, y terrible, es que Alemania ha institucionalizado la simonía, existente ya desde los primeros años de la Iglesia, tras la Ascensión. Los bienes espirituales, los sacramento, la Gracia, ni se compran ni se venden: como la vida misma, son un regalo de Dios.
Hay que eliminar el impuesto religioso alemán, un chantaje simoniaco. ¿Cómo se puede dejar sin sacramentos a un fiel por negarse a pagar un impuesto... encima muy elevado?